¿Qué es la menopausia?

Supone el punto final al ciclo reproductivo de la mujer y la pérdida de la menstruación. Comienza, precisamente, cuando se produce el último período. Al año de esta circunstancia ya podemos considerar que la mujer es menopáusica. Antes de su aparición definitiva hay una serie de síntomas que nos anunciando su llegada, son los siguientes:

- Insomnio.

- Aumento de la sudoración.

- Depresión.

- irritabilidad.

- Pérdida de cabello y aparición de vello facial.

- Trastornos vasomotores provocados por la pérdida de hormonas. Afectan al 75 % de las mujeres y un 25 % de las mismas siguen presentando este síntoma durante un largo tiempo.

- Atrofia parcial del aparato urinario. Se produce una pérdida de control de la micción, polaquiuria (aumento de las veces que se va a orinar) y urgencia urinaria.

- Pérdida de densidad ósea. La osteoporosis es inevitable y conlleva la pérdida anual de un 3 % de la masa ósea.

- Aumento de la posibilidad de padecer alguna enfermedad cardiovascular. La regla es un seguro de vida que ayuda a limpiar la sangre mensualmente. Su pérdida conlleva la posibilidad de aumentar las posibilidades de padecer un infarto.

- Disminución de la libido y del apetito.

- Acumulación de grasa en la zona abdominal.

Ante la combinación de todos estos síntomas parece evidente que resulta más que probable el deprimirse al notar el deterioro físico del organismo. Sin embargo, resulta esencial seguir las recomendaciones que aportamos para no llegar nunca al extremo de la depresión.

Recomendaciones para sobrellevar la menopausia

Diversos estudios médicos han confirmado que los siguientes consejos son tan eficientes como necesarios para lograr los mejores resultados. Su puesta en práctica desde que se producen los primeros síntomas ayuda a evitar el empeoramiento de los mismos y refuerza la actitud mental, como veremos.

Evitar el sedentarismo

Ni la falta de tiempo ni el sentirse deprimida han de ser excusas para no realizar algún tipo de actividad física de manera habitual. Ir andando al trabajo, subir escaleras, practicar la natación o el yoga, montar en bicicleta o cualquier tipo de ejercicio siempre es positivo para que generemos endorfinas y sentirnos mejor.

Cuidar la dieta

Resulta esencial diseñar una dieta sana y variada que evite las grasas poco saludables. Las carnes magras, el pescado, la fruta, la verdura y los lácteos son indispensables para que el organismo reciba la cantidad de vitaminas y minerales que necesita para funcionar de forma correcta. Reducir la cantidad de sal es de vital importancia para evitar la retención de líquidos. Especial mención merece la vitamina D, ya que solo se sintetiza con los rayos del sol. Pasear durante unos minutos recibiéndolos es suficiente para que fortalezcamos los huesos.

Abandonar los malos hábitos

El consumo de refrescos, alcohol, bebidas energéticas, drogas y tabaco provoca en esta etapa de la vida consecuencias mucho más perjudiciales. De necesitar ayuda profesional, es conveniente que contemos con un buen seguro médico que ofrezca a especialistas en este sector.

Hidratarse correctamente

La retención de líquidos provoca que optemos por no beber la cantidad de agua recomendable, un litro y medio al día. Esta decisión aumenta las posibilidades de deshidratación y altera el funcionamiento del aparato digestivo, entre otras consecuencias relacionadas con el aparato urinario. Beber agua debe ser siempre considerado como la mejor medicina posible.

No olvidar las revisiones ginecológicas

El ginecólogo conoce cuáles son las etapas de la menopausia y puede ser de gran ayuda para detectar sus primeros síntomas. Además, en colaboración con los nutricionistas, pueden diseñar una dieta mucho más completa que nos ayude a retrasar lo máximo posible las consecuencias que venimos describiendo.

Evitar el insomnio

Aunque es un síntoma, no significa que no se pueda realizar nada para corregirlo. Es necesario que creemos un ambiente adecuado en el dormitorio, tomar infusiones relajantes e incluso practicar alguna técnica de relajación que nos permita conciliar el sueño más fácilmente.

Proteger la sexualidad

La incontinencia urinaria unida a la falta de deseo sexual puede provocar la ausencia total de relaciones. Este error termina por aumentar la sensación de depresión e incluso afecta a la autoestima. Resulta más adecuado no olvidarse de tener relaciones e incluso modificar lo que sea necesario para que sean más placenteras. Los ejercicios destinados a fortalecer el suelo pélvico son muy recomendables para ganar en confianza y disfrutar de cada encuentro.

Evitar el estrés y la ansiedad

Los sofocos no avisan de su aparición y pueden provocar cierta ansiedad en la mujer. Suelen aparecer en situaciones que aumentan el nerviosismo por lo que resulta muy adecuado evitarlas realizando un trabajo previo de relajación que ayude a controlar esta reacción.

Someterse a análisis clínicos de forma periódica

Detectar los cambios en los niveles de colesterol o glucosa es de gran ayuda para detectar si hay que modificar la dieta. En esta etapa de la vida es habitual la aparición de la diabetes o de la hipertensión por lo que el control médico es más que recomendable.

Ser positiva

Aunque nadie niega que estos síntomas pueden llegar a ser demasiado graves, el deprimirse es totalmente contraproducente. Es mucho más adecuado afrontar esta etapa de manera optimista y, sobre todo, tener en cuenta que su duración es determinada y que tras su superación se puede recuperar la calidad de vida.

Combinando todo lo anterior podemos lograr que la menopausia no sea un drama, sino el inicio de la madurez y de una nueva forma de afrontar los distintos cambios que genera. Solo así es posible pasar los años de su duración de manera natural.

Conclusión

La menopausia no debe convertirse en un problema. Siguiendo los consejos que ofrecemos es posible superarla con mayor facilidad. De su puesta en práctica dependerá la calidad de vida de la mujer cuando tenga que vivirla en primera persona.

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