Aunque en muchas ocasiones aparecen al mismo tiempo y por ello tienden a confundirse, la hipermetropía y el astigmatismo son dos anomalías refractivas del ojo diferentes. Mientras que la hipermetropía suele asociarse a ojos con un diámetro menor de lo habitual, la causa principal del astigmatismo reside en una irregular curvatura de la córnea. 

Para distinguir a simple vista la hipermetropía y astigmatismo basta con prestar atención a sus síntomas. 

Hipermetropía, la dificultad para ver los objetos más lejanos 

A causa de un defecto en la convergencia del cristalino, la persona que padece esta enfermedad ve aquello que se encuentra más lejano con dificultad. Cuando no está tratada, la hipermetropía hace que la persona ‘fuerce la vista’, lo que origina dolor de cabeza y cansancio. En ocasiones puede ocasionar una sensación de ardor en los ojos, así como estrabismo. El acertado diagnóstico y el uso de unas gafas ajustadas a la graduación requerida para cada ojo ayuda a que la dolencia remita. La hipermetropía puede ser hereditaria o congénita.  

Encuentra tu seguro médico desde 9€ al mes

LO QUIERO

Astigmatismo, objetos difuminados y deformados

El astigmatismo se caracteriza porque la visión de objetos se vuelve difusa, de manera que no se aprecian los detalles ni los contornos. Esa visión deformada o borrosa origina una fatiga visual que hace que en ocasiones se confundan miopía, hipermetropía y astigmatismo. También puede ser hereditaria o aparecer como consecuencia de un traumatismo u otra enfermedad, así como después de algunas intervenciones como las operaciones de cataratas. Hay que destacar que el astigmatismo afecta tanto a la visión de cerca como a la visión de lejos. La dificultad para ver con claridad se acentúa durante la noche y en lugares donde hay poca luz. La cirugía, el uso de gafas o de lentes de contacto bien calibradas corrige los síntomas que se derivan de ella.

[action full_width=”yes” content_in_grid=”no” type=”normal” text_font_weight=”900″ show_button=”yes” button_size=”large” button_target=”_self” padding_top=”5″ padding_bottom=”5″ text_size=”30″ button_text_color=”#ffffff” button_hover_text_color=”#dd3333″ button_background_color=”#dd3333″ button_hover_background_color=”#ffffff” background_color=”#ffffff” button_text=”LO QUIERO” button_link=”https://sanitas.isalud.com/?campaign=BLOG-SA-PROMO ” button_hover_border_color=”#dd3333″]Sanitas: Disfruta de 1 año de seguro gratis[/action]

Cómo se corrige el astigmatismo

A la pregunta de cómo se corrige el astigmatismo hay que responder que la opción de usar gafas graduadas otorga excelentes resultados. La lentes, cóncavas o convexas, se orientan en el meridiano del ojo y, si al mismo tiempo se sufre hipermetropía, se utilizan lentes esféricas. En el caso de tratarse de un grado leve de astigmatismo, las llamadas lentes tóricas blandas resultan muy efectivas, al igual que las lentes de contacto tóricas RPG para casos más avanzados. 

La cirugía refractiva tiene cada vez más adeptos entre las personas que sufren astigmatismo. Con la cirugía Lasik se logran resultados efectivos y duraderos, en especial en personas que padecen astigmatismo y miopía de forma conjunta. Se trata de un láser de baja potencia especialmente eficaz para astigmatismos que no superen las 4 dioptrías. Un aumento súbito del astigmatismo, llamado astigmatismo irregular, puede deberse a la enfermedad degenerativa conocida como queratocono, una ectasia corneal que puede obligar a la implantación de anillos intraestromales o, en casos irreversibles, a un trasplante de córnea. 

El astigmatismo puede aparecer a edades tempranas en los niños, por lo que es necesario observar si los menores presentan especiales dificultades para leer, sufren dolores de cabeza cuando lo hacen, mueven la cabeza o guiñan uno de los ojos tratando de enfocar mejor, o tienen picores o rojeces en los ojos.   

Operación de miopía con el seguro de salud

Las operaciones para corregir la hipermetropía y el astigmatismo son cada vez más habituales para aquellas personas que quieren decir adiós a las gafas y las lentes de contacto. Realizar una operación de miopía con el seguro de salud es una opción interesante, aunque primero hay que realizar una serie de pruebas de revisión para conocer la aptitud de los ojos de cada persona para aceptar la intervención.  

A pesar de que puede suponer un desembolso económico inicial algo elevado, las operaciones oculares vía láser ofrecen resultados tanto inmediatos como a largo plazo, con un incremento apreciable de la calidad de vida. La operación con cirugía Lasik es muy segura y no necesitas recurrir a anestesia general, se realiza en menos de 20 minutos y en ambos ojos a la vez, con solo una leve molestia para el paciente. Tras una revisión a las 24 horas por parte del oftalmólogo, se recomienda hacer vida reposada durante 48 horas y, en los 15 días posteriores, evitar actividades en las que la superficie del ojo pueda ser dañada.

Valora este artículo

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here