Teletrabajar ha sido uno de los aspectos que han cambiado con la irrupción del coronavirus en la sociedad, siendo una actividad que ya se realizaba con anterioridad pero con un menor número de personas. De este modo, muchos usuarios han tenido que adaptarse a trabajar desde casa, aunque para ello es aconsejable destacar que debe llevarse a cabo de una manera concreta para evitar consecuencias negativas para la salud.

Consecuencias del teletrabajo para la salud

Muchas personas ya realizaban el teletrabajo antes de la COVID-19 y han seguido practicando esta modalidad laboral. No obstante, otros profesionales se han visto obligados a realizar su actividad normal en su vivienda, lo que ha repercutido en aspectos como dolores de espalda al estar tanto tiempo sentados o trastornos en el sueño por un cambio de hábitos. Por ello, en estas líneas dejaremos algunas consecuencias para la salud de haber tomado dicha alternativa.

Postura

Es recomendable que tengamos una buena postura cuando nos disponemos a trabajar. Esto es algo básico, lo que ocurre que no solemos estar acostumbrados a estar sentados cuando estamos en nuestro puesto de trabajo. Bien es cierto que las labores administrativas y técnicas se llevan a cabo en una silla, pero siempre hay pequeños movimientos como coger folios de otra estancia o ir a una reunión.

De esta manera, es menester cuidar la postura en una situación de teletrabajo, ya que no tenemos que levantarnos para nada. De hecho, lo más recomendable es no trabajar desde la misma habitación, pues esto también produciría desajustes.

Así, hay que buscar una silla cómoda y una mesa a la altura para que la espalda pueda estar recta. Además de garantizar que el trabajo sale adelante, es importante no sufrir por estar con el ordenador en casa durante muchas horas.

Sueño

Como decíamos, es importante tener un buen lugar para trabajar, por lo que trataremos de evitar a toda costa trabajar en nuestra habitación y, por supuesto, realizar las tareas desde la cama. Es más, esta premisa nos la tenemos que quitar de la cabeza desde un primer momento, igual que estar en pijama todo el día en casa.

De hecho, se recomienda cambiar este hábito porque, en caso contrario, tendremos una importante alteración del sueño, ya que pasaríamos todo el día en la habitación o, más grave si cabe, en la cama. Del mismo modo, quitarnos el pijama y vestirnos con ropa (aunque sea informal) nos llevará a tener un pensamiento diferente y a establecer una rutina que no trastoque nuestros horarios de descanso.

Motivación

La motivación es un aspecto fundamental para poder trabajar, máxime cuando estamos en casa. Además, estar todo el tiempo en la cama no ayuda para nada a tener buena predisposición al trabajo, de ahí que volvamos a descartar la opción de la cama como espacio de trabajo.

La cama está hecha para descansar, y más que darnos motivación, nos la quitará, llevando a una pérdida importante de productividad y al riesgo de perder nuestro trabajo como tal. Por ello, es recomendable que durante la jornada laboral nos levantemos a la misma hora para mantener dicho espíritu de trabajo y ser más productivos.

Debemos pensar que los horarios son los mismos que cuando vamos a la oficina, pero haciéndolo desde casa. De la misma manera, es importante marcarnos objetivos para ir manteniendo dicha motivación, así como respetar los descansos para no saturar la mente y mantener el buen ritmo cada día con el ordenador.

Igualmente, para mantener esta motivación podemos llevar a cabo reuniones con otros compañeros para comprobar los progresos que estamos realizando y así definir las pautas de los trabajos futuros. Da igual si es en casa o fuera, lo que es cierto es que sin motivación no llegamos a ninguna parte.

Bienestar mental

La consecuencia final del teletrabajo puede ser un deterioro de la salud mental, ya que no debemos olvidar que estamos haciendo lo mismo que antes en la oficina, pero desde nuestra vivienda. Partimos de la base de que pasaremos más horas de lo habitual entre nuestras paredes, por lo que hay que diferenciar entre horas de trabajo y horas de descanso u ocio.

Por tanto, si distinguimos claramente el tiempo que debemos estar trabajando y el tiempo que tenemos para nosotros, ganaremos en salud mental. Además, la situación de la COVID-19 nos ha llevado a tener que estar prácticamente en casa todo el tiempo, salvando la salida para hacer las compras necesarias.

Ahora la situación ha cambiado, por lo que si seguimos trabajando desde casa podemos añadir otros aspectos para despejarnos, como salir a hacer deporte en los horarios establecidos o a tomar algo. En cualquier caso, la organización es fundamental y, si lo conseguimos, tendremos mucho ganado.

En definitiva, teletrabajar puede dar lugar a estas consecuencias, por lo que es sumamente importante que se gestione de la mejor manera para que dicha labor profesional conduzca a excelentes resultados.

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