El desarrollo de un ictus (también conocido como accidente cerebrovascular, enfermedad cerebrovascular, infarto cerebralstrokes o apoplejíapuede producir invalidez e incluso causar la muerte en personas adultas y, además, es una de las principales causas de déficit neurológico en los ancianos.

Por ello, es fundamental que conozcas por qué se produce un ictus, sus principales síntomas y cómo se puede prevenir su aparición.  

Tipos de ictus

Existen dos tipos de ictus claramente diferenciados: 

  1. Ictus isquémico, infarto cerebral o ictus cerebral (embólico y trombótico), donde existe una disminución importante del flujo sanguíneo en el cerebro de forma brusca.
    En este sentido, un accidente cerebrovascular isquémico ocurre cuando una arteria que suministra sangre al cerebro queda bloqueada u obstruida, produciéndose un coágulo (trombo o émbolo) que impide que la sangre llegue a una parte del cerebro.
  2. Ictus hemorrágico, derrame o hemorragia cerebral, que se origina por la rotura de un vaso del cerebro. Menos común, ocurre cuando un vaso sanguíneo se rompe y sangra dentro del cerebro (ya sea por un aneurisma, malformación arteriovenosa o rotura de una pared arterial). 

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Por otra parte, el cuadro clínico es variado y está en función del área encefálica afectada. Dentro de su clasificación, se incluyen cuatro grandes grupos: 

  1. Las enfermedades cerebrovasculares asintomáticas, es decir, que cursan sin ningún síntoma. Por lo que te puede dar un ictus y no enterarte. 
  2. La enfermedad cerebrovascular focal en la que se destacan los ataques transitorios isquémicos (ATI) y los accidentes cerebrovasculares (infarto cerebral, hemorragia intraparenquimatosa y subaracnoidea). 
  3. Encefalopatía hipertensiva. 
  4. Demencia vascular. 

Principales causas por las que se produce un ictus

Para saber por qué se produce un ictus es necesario tener en cuenta que muchos de ellos se desencadenan por múltiples causas. Dentro de los factores de riesgo para un ictus destacan: 

  1. Factores de riesgos bien documentados o confirmados como la hipertensión arterial; cardiopatía (fibrilación auricular, endocarditis infecciosa, infarto del miocardio reciente); tabaquismo, anemia de células falciformes, ictus o ATI previos, estenosis carotídea asintomática, colesterol elevado, consumo de alcohol, sedentarismo, obesidad, factores dietéticos, hiperinsulinemia y resistencia a la insulina.  
  2. Factores potencialmente modificables como la diabetes mellitus, estados de hipercoagulabilidad, hipertrofia ventricular izquierda, infecciones, migraña. 
  3. Factores no modificables como la edad (sobre todo los mayores de 60 años), sexo, factores hereditarios y nivel socioeconómico. 
  4. Otros son el uso de drogas y el consumo de anticonceptivos orales de forma prolongada.

Síntomas de un ictus leve

Los síntomas de un ictus leve dependerán del territorio vascular afectado. 

  1. Si el territorio afectado es el de la arteria oftálmica, aparecerán síntomas retinianos como ceguera de un solo ojo de forma transitoria o amaurosis fugaz ipsilateral. 
  2. Si la zona afectada es la de la arteria cerebral media existirán trastornos motores o sensitivos del rostro y de los miembros superiores, afasia (trastorno del lenguaje) y disartria (alteración en la articulación de la palabra). 
  3. Si el territorio afectado es el de la circulación posterior o vertebrobasilar se pueden observar diplopía (visión doble de una imagen única), disartria, ataxia (descoordinación en el movimiento), hemiparesia (disminución de la fuerza motora o parálisis parcial que afecta un brazo y una pierna del mismo lado del cuerpo) o hemianestesia de uno o de ambos lados del cuerpo. 

Asimismo, los síntomas de ictus leve aparecen en función de si la causa fue hemorrágica o isquémica.  

  • La forma de aparición del cuadro clínico es totalmente distinta en las hemorragias cerebrales (con una rápida progresión del defecto neurológico focal) y en los ictus isquémicos de causa aterotrombótico, que se desarrollan progresivamente en horas y hasta en días.  
  • Actividad y horario del día. La hemorragia cerebral tiende a ocurrir en períodos del día de máxima actividad y muchas veces está relacionada con la realización de esfuerzo físico o el coito. Por su parte, el ictus isquémico aterotrombótico se presenta habitualmente en horas de la mañana o en períodos de reposo y coincide con los períodos de hipotensión arterial. 
  • La presencia al comienzo de cefalea, vómitos, convulsiones o afectación de la conciencia serán elementos sugestivos de hemorragia cerebral.  

¿Cómo puedes prevenir un ictus?

Una vez que ya sabes por qué se produce un ictus, puedes tomar las medidas necesarias para prevenirlo. Además de una gran variedad de frutas y verduras para reducir el ictus, dentro de los alimentos que pueden ayudarte a prevenir un infarto cerebral encontramos: 

  • Alimentos ricos en antioxidantes (evitan que se formen coágulos en la arteria, favorecen la circulación sanguínea y ayudan a depurar el hígado) como las zanahorias, la manzana, melón y el jengibre. 
  • Alimentos bajos en colesterol, para evitar la acumulación de la grasa en las arterias (placas de ateromas), como la berenjena, las coles de Bruselas, las infusiones de la semilla de aguacate y el té verde.  
  • El consumo de grasas naturales de origen vegetal como el aguacate, la semilla de girasol o canola y la grasa de origen animal proveniente del pescado y otras carnes blancas ricas en omega 6. 

¿Por qué se produce un ictus?
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