Podemos definir la hiperhidrosis como un exceso de sudoración que aparece de forma espontánea. Esta afección no está causada por las altas temperaturas o por enfrentarse a situaciones que conlleven tensión tanto emocional como física. Es más común en pacientes entre los 25 y 65 años.

Además, puede llegar a afectar hasta el 2 % de la población de raza blanca. Expertos aseguran que puede tener su origen en causas hereditarias, ya que es habitual que aparezca entre varios miembros de una misma familia. A continuación, contamos con más detalle las causas de esta patología y sus posibles tratamientos.

¿Cuáles son las causas de la hiperhidrosis?

El calor, el ejercicio, las temperaturas en época estival, la fiebre, la ansiedad o incluso el consumo de alimentos como los picantes son evidentes causas de sudoración. Sin embargo, existen otro tipo de causas que puede que nos lleven a hacer uso de nuestro seguro médico para concertar una cita con un especialista.

Causas secundarias a estados fisiológicos

La más habitual es el principio de la menopausia y conlleva sofocos ligados a estas irregularidades menstruales. Con frecuencia se mantiene después de que la menstruación haya desaparecido por completo.

Causas secundarias al consumo de ciertos medicamentos

Es la segunda causa más frecuente de este trastorno. Entre los medicamentos que causan hiperhidrosis con más frecuencia encontramos los antidepresivos, la toma de aspirinas y antiinflamatorios o los diferentes agentes hormonales usados en mujeres y, en el caso de los hombres, los utilizados para el tratamiento del cáncer de próstata.

Por otra parte, un exceso de alcohol o el abandono de este y otras drogas también puede derivar en un exceso de sudoración.

Secundarias a enfermedades

En líneas generales, sudar en exceso es síntoma de enfermedades endocrinológicas (hipoglucemia, acromegalia, síntoma carcinoide, hipertiroidismo...), neurológicas como el Parkinson, infecciones (paludismo, tuberculosis, etc.) o de linfomas y otros cánceres en la sangre.

Sudoración excesiva de causa desconocida

Esta suele limitarse a la sudoración de las palmas de las manos, axilas y plantas de los pies. Se caracteriza porque no se produce durante el sueño. Es frecuente observar en la familia otras personas con este problema.

Posibles tratamientos para la sudoración excesiva

Entre los distintos tratamientos que podemos encontrar al acudir al dermatólogo del seguro médico, existen varias posibilidades según la severidad y tipo de la hiperhidrosis.

Antitranspirantes

Se trata de sustancias que aplicamos mediante vía tópica para disminuir un exceso de sudoración. Son productos reconocidos científicamente por la alta capacidad del cloruro de aluminio para desestructurar la queratina y taponar las glándulas ecrinas. Su uso está aconsejado sobre la piel seca por la noche. Su efecto secundario principal es la irritación de la piel, por lo que se debe controlar su uso.

Iontoforesis

Las corrientes eléctricas pasan a través de la piel, produciéndose de esta manera una movilización de los iones de sodio dentro de una solución acuosa en la que se sumerge el área a tratar. Como resultado, las glándulas sudoríparas sufren un reposo temporal. Esta técnica es empleada especialmente cuando la hiperhidrosis se encuentra localizada en manos o pies. A los 3 meses se puede observar una disminución de, al menos, el 70 % del sudor.

Anticolinérgicos

Este tipo de medicamentos actúan sobre la acetilcolina. Se usan a nivel tópico, como el glucopirrolato, obteniendo muy buenos resultados en el exceso de sudor facial. La oxibotunina clorhidrato está recomendada para un abundante sudor generalizado.

Cirugía

En los casos más delicados en los que el paciente no responde a tratamientos alternativos, se realiza la simpactectomía torácica endoscópica bilateral. Se requiere anestesia general y el resultado es inmediato. Debemos destacar una complicación como el sudor compensatorio o reflejo, lo que produciría un aumento del sudor en otras áreas corporales como los muslos, ingles, glúteos o espalda.

Toxina botulínica

Más conocida como botox, consigue inhibir la sustancia acetilcolina, dando como resultado un cese transitorio de la actividad de las glándulas sudoríparas. Este tratamiento es óptimo para la hiperhidrosis axilar. El especialista realiza la infiltración mediante agujas muy finas e indoloras, y los resultados tienen una duración de aproximadamente 6 meses.

Microondas

Las microondas son la técnica más innovadora para tratar este molesto problema. A través del calor se consigue eliminar las glándulas encargadas de la producción del sudor. La sesión tiene una duración de 40 minutos y puede ocasionar un pequeño dolor. Por ello, en ocasiones se requiere la aplicación de anestesia local en el área a tratar.

En definitiva, la hiperhidrosis es un trastorno médico que mejora con el tratamiento adecuado a cada paciente en concreto. La sudoración excesiva no es una causa para consultar al médico. Sin embargo, cuando es abundante e inexplicable, es conveniente contactar con el seguro médico para que un experto valore el tratamiento más apropiado. Invitamos a plantearnos cualquier duda que haya podido surgir sobre esta afección.

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