El concepto de esguince o torcedura de tobillo, como se le conoce en el lenguaje popular; no es más que el movimiento forzado de la articulación del pie, más allá de sus límites normales, que lesiona los elementos capsulares o ligamentosos. Cuando estos se estiran demasiado o presentan ruptura, la articulación duele y se inflama.

¿Cuántos grados de esguinces hay y como se pueden clasificar los esguinces de tobillo?

Clasificación de los esguinces según Du Vries

  • Tipo 1: Ruptura total o parcial del ligamento. 
  • Tipo 2: Avulsión del ligamento y dislocación momentánea de la articulación. 
  • Tipo 3: Torcedura o dislocación recurrente. 

 

Clasificación según la Asociación Médica Americana del Deporte

Esta es la más empleada por los médicos y se describen, en el esguince de tobillo 3 grados de clasificación.

  • Grado I: Ruptura de un mínimo de fibras ligamentosas, dolor y tumefacción local, sin inestabilidad. (Distención o sobreestiramiento del ligamento provocando una lesión leve) 
  • Grado II: Ruptura de una mayor cantidad de fibras, gran reacción articular con pérdida de la función, sin inestabilidad. (Ruptura incompleta o parcial del ligamento, provocando una lesión moderada) 
  • Grado III: Completa avulsión del ligamento, con inestabilidad articular. (Ruptura completa del ligamento, esta es una lesión grave) 

 

Causas de un esguince de tobillo o torcedura de tobillo

La principal causa a señalar, se destaca; cualquier movimiento involuntario o forzado de la articulación. La articulación se mueve en una posición antinatural.

Esta es una lesión muy habitual, sobre todo en los niños y no solo está relacionado con actividades deportivas. Se puede observar de forma diaria en mujeres que usan tacones muy altos; en los adolescentes o cualquier persona que practican Parkour-PK (el arte del desplazamiento), Skateboarding (Skate, patineta o monopatín), ciclismo, fútbol, taekwondo, paintball, handball, etc. Por eso es importante y necesario para todas las personas contar con adecuados “seguros médicos” que te permitan la pronta atención de su lesión, para evitar complicaciones mayores. También es de vital necesidad, poder contar con un “comparador de seguros médicos” que te brinde mejor oportunidad de obtener una atención médica especializada, de mayor calidad.

¿Cuáles son los síntomas de un esguince en el tobillo?

Estos son en el esguince o torcedura de tobillo sus síntomas más importantes.

  • Dolor intenso, fijo, que se incrementa con el paso del tiempo. 
  • Aumento de volumen a nivel de la articulación afectada. 
  • Dificultad para caminar, al inicio relativa, pero en el curso de las siguientes horas, se limita cada vez más la movilización del paciente. 
  • Cambios de coloración d la piel, apareciendo el hematoma en el área dañada. 
  • Rigidez articular, producto de la misma inflamación y la debilidad. 

 

¿Cómo actuar ante la sospecha de un esguince?

Lo más importante es acudir de manera rápida al hospital para ser valorado por un especialista en ortopedia y traumatología; ya que ellos son los que están capacitados para, dar un diagnóstico de certeza, decir el grado de lesión e indicar el tratamiento adecuado.

¿Cuál es el tratamiento adecuado ante un esguince de tobillo?

Esguince de tobillo, tratamiento preventivo.

  • Usar los medios de protección necesarios, cuando se realiza algún deporte extremo. 
  • Usar un calzado adecuado. 
  • Llevar una dieta adecuada que permita el fortalecimiento del sistema osteomíoarticular; con abundantes frutas y vegetales que aporten vitaminas y otros nutrientes importantes, para los músculos, huesos y articulaciones. 
  • Conocer mejor a tu cuerpo y no imponerle retos que lo pueden perjudicar. 

 

¿Cómo curar un esguince de tobillo? Tratamiento médico

Depende del grado de lesión del tobillo. Los tratamientos comunes para los tres grados se basan en los siguientes criterios:

  • Reposo de la articulación dañada, que se brida con la inmovilización del tobillo. Recordando que debe de llevar una flexión de 90 grados y extender el vendaje hasta la base de los dedos para evitar el edema del antepié. La inmovilización que se realiza y su duración (el tiempo que se debe de tener), va a depender del grado de lesión. La misma se pueden realizar con vendajes, esparadrapos, férulas o tobilleras y mantenerse de 7 hasta 21 días de duración; ya que el tejido ligamentoso no cicatriza antes de los 21 días. 
  • Crioterapia. El uso del frio, mediante bolsas de hielo en las primeras 48 horas; es de vital importancia para disminuir de forma natural, el dolor y la inflamación. Estas bolsas de hielo se pueden colocar por encima de la inmovilización, solo evitando que esta no se moje y nunca directo en la piel; porque la quema. Se usa un paño o toalla fina; a razón de 4 a 6 veces en el día, por 15 minutos de duración. 
  • Uso de analgésicos como el Paracetamol y antinflamatorios no esteroideos como el Ibuprofeno. 
  • De haber una herida en la piel, esta se le realiza cura y según su estado, se indica antibioticoterapia. 
  • Inicio de la inmunización con la antitoxina o reactivar el toxoide tetánico según los hechos del accidente y el área de infección-afectación. 
  • El enfermo debe de mantener la pierna elevada para favorecer el drenaje venoso y ayudar a disminuir el edema postraumático.  
  • Pasada las primeras 72horas, comenzar el tratamiento con calor local, para que ayude a la absorción de exudados. 

Es importante evitar la manipulación intempestiva e innecesaria de la lesión.  

Quirúrgico

El tratamiento quirúrgico, se realiza para prevenir la inestabilidad del tobillo; sobre todo en los esguinces grado III; apoyados por las pruebas clínicas, radiográficas y arteriográficas indicadas por el especialista. La sutura precoz del ligamento lesionado, evita la inestabilidad crónica o la recurrencia (recidiva) de la lesión.

Fisioterapia

La fisioterapia adecuada, indicada por el fisioterapeuta; favorecerá la recuperación del ligamento afectado; ayudando en la rehabilitación del tobillo. Esta se debe de comenzar a realizar, después de pasada la fase de inflamación; siempre respetando los criterios del traumatólogo. Esta ayuda considerablemente a que una lesión leve llegue a un estado crónico.

  • En las lesiones de grado I; se sugieren terapias de corriente analgésicas, masoterapia, ultrasonido, magnetoterapia y laserterapia. Posteriormente se comenzarán a realizar ejercicios de movilización y fortalecimiento de la musculatura periarticular. 
  • En las lesiones de grado II; se inicia con ejercicios de progresión, comenzando con movilizaciones suaves, luego ejercicios en suelo inestable (ejercicios propioceptivos) y, por último, carreras con giros y zigzag.  
  • En las lesiones de grado III; el tratamiento fisioterapéutico es más largo, basado en los principios descritos en los grados anteriores; pero que puede demorar más de un mes para estar preparado para realizar su vida normal. 

Para tener un mejor estilo de vida y calidad de vida, te recomendamos, cuidar mejor de ti. Para ello te puedes ayudar, con “seguros médicos” adecuados; al igual que con un efectivo “comparador de seguros médicos”, no solo mejoran tu vida, sino que cuidan y velan por ella. 

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