¿Qué podemos hacer para combatir los piojos?

Con la llegada del calor, los tan odiados piojos renacen. Y, en caso de que nuestros hijos los tengan, tenemos que empezar a actuar desde el minuto cero.

Sin lugar a dudas la pediculosis es molesta, pero en ningún caso puede ser un motivo para que nuestros hijos enfermen. La higiene personal o la limpieza tanto en casa como en el colegio no están relacionadas con el contagio de piojos.

El informe actualizado por la American Academy of Pediatrics (AAP) “Head Lice” (Piojos), en su publicación online del 27 de abril en la revista Pediatrics, proporciona a los pediatras y a los profesionales de la salud información sobre nuevos métodos efectivos para tratar los piojos, incluyendo nuevos productos y tratamientos.

La mayoría de los contagios se producen fuera del colegio. En el informe, la AAP sigue insistiendo en que los colegios no deberían restringir a los niños el asistir al colegio por tener piojos. Si los profesores evitan el contacto físico “cabeza con cabeza”, el contagio es bajo y por ello no hay que sacarlos de clase. En estos casos, los centros escolares tienen que avisar a los padres para que traten al niño antes de que vuelva a clase al día siguiente.

Aunque en la actualidad aún seamos reticentes en tratar los piojos con medicamentos, tanto los pediatras como los padres deberían considerar, como primera opción, el uso de medicamentos sin receta que contengan permetrina al 1% o piretrinas. La mejor opción para interrumpir el problema crónico de piojos es que los padres revisen a los niños con frecuencia, y les apliquen el tratamiento indicado contra los piojos de venta libre. Después de aplicar el producto, siempre siguiendo las indicaciones del fabricante, los padres deberán seguir eliminando las liendres usando un peine mojado. Es importante aplicar de nuevo el tratamiento en el día 9 y, si fuera necesario, en el día 18.

Cuando se detecte la presencia de piojos o liendres en el cuero cabelludo de los niños, es muy importante que toda la familia se revise la cabeza para descartar el contagio. La American Academy of Pediatrics no hace especial hincapié en limpiar a fondo el hogar con pesticidas. Sin embargo, lo que recomienda es lavar las almohadas y los cepillos o peines que hayan estado en contacto con las personas contagiadas.

Por mucho que queramos,  es imposible evitar al 100% la pediculosis entre los niños porque se contagian por el contacto físico “cabeza con cabeza”. Sin embargo, es importante concienciarlos que no compartan peines, cepillos, gorras y otros accesorios personales de uso de otras personas, aunque estas precauciones no son suficientes para evitar los casos de piojos. Además, es vital mantener una buena higiene personal y mantener el cabello limpio y cepillado.

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