¿Qué es la depresión?

La depresión son síntomas y signos que afectan nuestra esfera afectiva. Se caracteriza comúnmente por sentirse tristes, desanimados, desesperados, sin motivación, con falta de interés o placer de vivir. Si estos sentimientos duran poco, puede ser una etapa pasajera, conocida como “the blues”. Si dura más de 2 semanas e interfiere con la actividad cotidiana, es posible que nos estemos enfrentando en términos psicológicos, a un trastorno depresivo más grave.

Tratamiento para la depresión:

El tratamiento de la depresión debe de estar diseñado para un diagnóstico individual de cada paciente. También para ayudar a manejar y reducir los síntomas. El primer paso tanto para el paciente, como para el médico que lo atiende, es obtener el diagnóstico adecuado; para decidir cuál es el camino correcto de tratamiento, que funcionará para cada paciente deprimido.
Es importante contar con un seguro médicos que le permita obtener la ayuda especializada que usted necesita. De este modo podrá contar con una cobertura para este tipo de enfermedad.

Formas de Psicoterapia.

1. Terapias a corto plazo como la (Cognitivo- conductual clásica de Beck y de Ellis). Esta enseña habilidades para ayudarte a lidiar con la depresión y la ansiedad. Te ayuda a sentirte más cómodo para hacer cosas que has tenido temor de hacer (enfrentar los temores), o que has perdido interés de hacerlas. A lidiar directamente con tus pensamientos, sentimientos e inquietudes que te molestan. Te enseña a mantener un estado de equilibrio más balanceado del cuerpo y la mente, vinculados en todo momento con el entorno que te rodea.
2. Terapia interpersonal y terapia de autocontrol de Rhem: Desde su perspectiva, las habilidades de autocontrol se consideran importantes para asegurar que un enfermo consiga refuerzo externo. También lo son para reaccionar ante el fracaso, ya que permiten persistir o cambiar la conducta, que va dirigida al objetivo que se pretende. El tratamiento de la depresión según esta terapia consiste en dotar a los pacientes de habilidades de autocontrol, para avanzar en los objetivos importantes y participar más en conductas que sean reforzantes.
3. Terapia de aceptación y compromiso: No se trata de que el paciente se active con cualquier acción que le pueda suponer un esfuerzo, sino que han de activarse para perseguir sus valores que son acciones que son reforzantes en sí misma.
4. Terapia dialéctica y conductual no se trata de eliminar la conducta o el hecho que la crea sino en cambiar la relación que la persona tiene con dicha conducta y ayudarle para que pueda aceptar la situación y afrontar la realidad.
5. El entrenamiento de atención reduce los síntomas de la depresión. Ayuda a los pacientes a no enfocarse en palabras amenazantes o en rostros amenazantes.
6. Terapia familiar.
7. Terapia de relajación y meditación de conciencia plena: Se centra en ejercicios de respiración, relajación progresiva muscular, ejercicios para lidiar contra el estrés.
8. Terapia de resolución de problemas: Enseña a los pacientes a resolver problemas. Su eficacia reside en cambiar la forma, en la que se enfrentan a los problemas, considerándolos como un reto y una posibilidad de mejorar, en lugar de hechos sobre los que no se tiene demasiado control y hay que soportarlos. Esta terapia, da al paciente la capacidad de activarse y actuar para conseguir sus objetivos.
9. Terapia dinámica breve
10. Terapia de pareja para la depresión.

Depresión: Tratamiento farmacológico:

Antidepresivos: Son recomendados para el tratamiento de la depresión severa. También para el tratamiento de la depresión leve a moderada que persiste después de medidas conservadoras, como las terapias. Si alguien que está solo triste, lleva como tratamiento para la depresión antidepresivos, no servirá de nada y además estará expuesto a efectos secundarios innecesarios. La mayoría de estos medicamentos para el tratamiento de la depresión, actúan sobre la serotonina; un neurotransmisor, que se encuentra disminuido en el cerebro de las personas deprimidas y que juega un papel clave en aspectos como el sueño, el estado de ánimo o la sexualidad. Dentro de la larga familia de antidepresivos tenemos a:
1. Inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina: Se indican en trastornos de ansiedad, pánico, trastornos obsesivos- compulsivos y estrés postraumático. Se destaca el venlafaxina, fluoxetina, sertralina etc.
2. Inhibidores selectivos de la recaptación de dopamina, como: Amineptina, fenmetrazina, vanoxerina.
3. Inhibidores selectivos de la recaptación de noradrenalina, como: Atomoxetina, reboxetina, viloxazina.
4. Inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina y noradrenalina, como: duloxetina y venlafaxina.
5. Inhibidores selectivos de la recaptación de dopamina y noradrenalina como: Bupropion y reboxetina.
6. Antidepresivos tricíclicos: Amitriptilina, amoxapina, butriptilina, clomipramina, desipramina, dibenzepina, imipramina, notriptilina etc.
7. Inhibidores de la monoaminooxidasa: Iproniazida, moclobemida
8. Antidepresivos tetracíclicos: Maprotilina, trazodona.
9. Noradrenérgicos y antidepresivos serotoninérgicos específicos: Mirtazapina.
10. Potenciadores selectivos de la recaptación de serotonina: Tianeptina
11. Opioides.
Si asociados a la depresión, el paciente presenta también ansiedad; se puede considerar tratar además con ansiolíticos. Estos tratamientos hay que tomarlos cada día y mantener el tratamiento unos meses, ya que tardan unas 3 o 4 semanas en empezar a hacer efectos. Por eso, no debes tomarlo un día sí y otro no.
Medicina Alternativa, complementaria o medicina natural tradicional (MNT): Se basa en los principios de equilibrio entre lo negativo y lo positivo. También establece metas y utiliza las alternativas que nos brinda el entorno y la naturaleza. Ejemplo de ello:
1. Aromaterapia: Inhalar esencias de aceites para promover la salud y el bienestar.
2. La musicoterapia y bailoterapia.
3. Yoga.
En los casos en que haga falta el tratamiento de la depresión con medicación, hay que ayudar a la medicación con nuestra conducta. Por eso es importante contar con un comparador de seguros médicos, que le permitan la ayuda especializada adecuada, con el objetivo de mejorar su estado de salud.
Tras dar el primer paso y acudir a un especialista para recibir ayuda. Después de que ya se haya establecido, cual es la causa de la depresión. Al ser examinado y analizado a fondo por el médico entonces se determina la terapia médica a seguir, valorando el tratamiento más adecuado.

Ayudas naturales que mejoran el ánimo.

Plantas eficaces:

1. La avena: Contiene lecitina, vitamina del complejo B, calcio y fósforo, además de un alcaloide que equilibra y tiene efectos vigorizantes sobre el sistema nervioso. Contiene triptófano, un compuesto clave para producir serotonina.
2. Planta de San Juan o Hipérico (Hypericum perforatum). Aumenta los niveles de serotonina en el organismo. Se utilizan 250 a 500mg al día de extracto seco al 0.3%. no se indica en pacientes con trastornos cardiovasculares.
3. Valeriana: Es sedante, analgésica, antiséptica y anticonvulsiva. Se recomienda para los casos de ansiedad leve al igual que la lavanda y para las personas con problemas de insomnio.
4. Rodiola: Si es un paciente desanimado, es seguro que tenga la serotonina (hormona del bienestar) bajo mínimos y el cortisol (hormona del estrés) alto. Se toma, 250 a 750 mg de extracto seco al día, en 1 o 2 tomas. No debe tomarse con antidepresivos.
5. Ginkgo: Muy indicado en estados de ansiedad y tristeza en personas a partir de los 50 años con trastornos circulatorios. Los principios activos de sus hojas mejoran la circulación y la oxigenación cerebral. Se emplean de 100 a 200 mg de extracto seco de sus hojas al día. Evitar si se toman anticoagulantes.
6. Maca: Su raíz es un auténtico revitalizante del estado anímico y físico. Por eso es de gran ayuda en la etapa de la menopausia, cuando la bajada estrógenos afecta al ánimo y provoca irritabilidad y tristeza. Puede tomar de 500 a 1000mg de extracto seco al día, repartido en 1 o 2 tomas. No tiene contraindicaciones.
7. Azafrán: Su extracto mejora la depresión, pero a pequeñas dosis.
8. Lavanda: Se utilizan como coadyuvante de los antidepresivos; sobre todo la imipramina.

Suplementos que animan

• Complejo B (B1, B6, B12): Estas vitaminas son importantes para el equilibrio emocional. La B1 refuerza el sistema nervioso, la B6 es necesaria en casi todas las reacciones químicas del cerebro y la B12 resulta vital para la salud de las neuronas. Se deben de evitar si se toman antidepresivos.
• 5-Hidroxitriptofano o 5- HTP: Mejora los niveles de serotonina.
• Ácido fólico de 5mg: Favorece el funcionamiento del sistema nervioso e inmunitario. Es una vitamina clave para la síntesis de serotonina. Se puede emplear como complemento de los antidepresivos.

Otras opciones de tratamiento de la depresión:

• Ejercicios Físicos: Mejora el bienestar personal, tanto físico como psíquico. En los pacientes con depresión leve- moderada, un programa de ejercicios de intensidad moderada de 40-45 minutos, 2-3 veces a la semana, durante un período de 10 a 12 semanas, podría repercutir en una clara mejoría de la sintomatología depresiva.
• Terapia electroconvulsiva (TEC) Actualmente se realiza bajo anestesia y miorelajación y se considera efectiva en pacientes adultos con depresión grave o resistente.

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