Cómo saber si eres celiaco

La celiaquia es una enfermedad que se caracteriza por su variedad de síntomas en cada etapa de la vida y que aparece como una reacción del organismo al comer gluten. Un celiaco no tiene por qué experimentar las mismas consecuencias en el organismo que otro.

Por lo tanto, ante la sospecha de padecer este trastorno, es importante informarse acerca de los sintomas de la celiaquia más habituales y de las pruebas de la celiaquia necesarias para un correcto diagnóstico.

Los síntomas de la celiaquia

Esta enfermedad es multisistémica. Esto significa que puede afectar a diversos puntos del organismo, originando síntomas digestivos y extradigestivos. La edad del paciente también influye en cómo se manifiestan cada uno de ellos. Todo esto provoca, en muchos, casos un diagnóstico demasiado tardío de la celiaquía.

A la variedad de síntomas de esta enfermedad, hay que añadirle otro problema para su correcto diagnóstico médico: no se manifiesta si no se consume previamente gluten. Esto hace que, sobre todo en el caso de niños pequeños, sea difícil detectarla.

Infancia

En el caso de la celiaquía infantil, los síntomas incluyen distensión abdominal, diarreas, vómitos, nauseas, anemia de hierro, trastornos cutáneos, crecimiento menor de la media, aftas bucales y problemas de comportamiento.

Adolescencia

Al llegar a la adolescencia, el desarrollo hormonal puede hacer que algunos de estos síntomas remitan y aparezcan otros de nuevos. Entre los más comunes, destacan el dolor abdominal, diarrea, estreñimiento, problemas en la piel y retraso de la primera menstruación.

Edad adulta

Los síntomas vuelven a variar cuando se llega a la edad adulta. Algunos aparecen tan difusos que incluso pueden hacer pensar en otras patologías. A las manifestaciones más tradicionales, hay que añadir la psoriasis, la dermatitis herpetiforme, abortos repetidos, infertilidad, menopausia precoz, problemas en los huesos y otros asociados a enfermedades autoinmunes, como la diabetes.

Ante la aparición de cualquiera de estos síntomas, es recomendable acudir al médico para que haga las pruebas diagnósticas adecuadas.

Pruebas de la celiaquía

Ante la existencia de síntomas de esta enfermedad, es recomendable someterse a pruebas de la celiaquía, que permiten afinar el diagnóstico.

El análisis de anticuerpos es un primer examen necesario para determinar si existe o no. En él, se buscan anticuerpos antigliadina, anticuerpos frente a péptidos deaminados de gliadino (en el caso de los niños) y anticuerpos anti-transglutaminasa, entre otros.

Otra prueba a tener en cuenta es la de los marcadores genéticos, que no es válida por sí sola, pero sí que ayuda a confirmar el diagnóstico.

Asimismo, otro de los exámenes médicos que pueden usarse para el diagnóstico correcto de la celiaquía es la biopsia intestinal, que se hace para confirmar la existencia de la enfermedad, en caso de resultados positivos a nivel genético y de análisis serológico. Además, con esta prueba se puede comprobar hasta qué punto se ha lesionado el intestino.

Finalmente, es importante comprobar la reacción de la persona supuestamente celiaca ante una dieta sin gluten, durante al menos 6 meses. Si la inflamación intestinal baja y se produce una clara mejoría clínica, se puede usar como un factor más para confirmar la existencia de celiaquía. Eso sí, para dar validez a estos resultados es necesario que se mantenga esta dieta de manera estricta a lo largo de todos los meses en que se paute.

La celiaquía es un trastorno que puede influir muy negativamente en la salud de una persona. Por lo tanto, es importante prestar atención a los síntomas asociados a esta enfermedad, ya desde la primera infancia. De esta manera, se garantiza el control de la patología y se evita que aparezcan síntomas más graves, sobre todo en el intestino. Los daños en sus vellosidades pueden llegar a dañar de modo importante el organismo y causas graves trastornos de salud.

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