Cuidar a personas mayores con dependencia

salud en la tercera edad

El alzheimer en personas mayores afecta directamente a los familiares. Algunas preguntas que se plantean son: ¿cómo  actuar cuando me llama papá si soy su hijo?, ¿por qué se siente culpable un familiar de un enfermo de Alzheimer cuando va al cine y disfruta? El aumento de la esperanza de vida comporta el aumento progresivo de la población envejecida. Una parte importante de las personas mayores presenta algún tipo de problema de salud, siendo algunos de los más frecuentes aquellos que afectan principalmente al funcionamiento físico, psicológico y social, como son la enfermedad de Alzheimer, la enfermedad de Parkinson o los accidentes cerebrovasculares.

Estas son patologías que conducen a la pérdida de autonomía de la persona que la padece.
Ante esta nueva realidad, las principales recomendaciones para los familiares de personas con estas patologías son tener un buen conocimiento de la enfermedad –conocer la fase en que se encuentra y su evolución- y la de aceptar el diagnóstico, fundamentales para poder sobrellevar el proceso y mejorar la calidad de los cuidados al familiar y el del propio cuidador. Aceptar el diagnóstico equivale a reconocer lo que se puede cambiar, y aceptar lo inevitable.
El cuidado de estos enfermos, en general, se prolonga en el tiempo y exige reorganizar la vida familiar, laboral y social. Asimismo el cuidador tiene que actuar de acuerdo a unas pautas de actuación adaptadas a las necesidades del enfermo en todo lo referente a los cuidados como la alimentación, la higiene, la deambulación y la movilidad.  

A medida que avanza la enfermedad el enfermo presenta una mayor dificultad para comprender y expresarse, por lo que la familia debe adaptar nuevas pautas de comunicación, utilizando un lenguaje más simple y concreto, con frases cortas y sencillas. Asimismo el trato hacia el enfermo debe acompañarse de gestos y actitudes cariñosas e intentar no mostrarse enfadado o impaciente cuando el enfermo presenta un comportamiento que no entendemos.

Las enfermedades neurodegenerativas llevan asociados trastornos del estado de ánimo y del comportamiento cuyos síntomas son los que provocan un mayor estrés a los familiares. Las conductas ligadas a un trastorno del comportamiento como delirios, alucinaciones, depresión, apatía, irritabilidad, son la forma del enfermo de expresar su malestar, sentimiento, deterioro, miedo, incomprensión.  Se debe utilizar la empatía y prestar atención a lo que nos quieren comunicar evitando la confrontación ya que los trastornos de conducta son consecuencia de la enfermedad y no de su “mala intención”, reconocer esta situación facilita que su respuesta se ajuste a las necesidades del enfermo.  

El cuidado de un familiar con una enfermedad neurodegenerativa se considera una situación de estrés continuado que puede llevar a menudo a una afectación de la salud mental y física del cuidador. Depresión-angustia, ansiedad, aislamiento, insomnio, sentimientos de culpa, irritabilidad, síntomas psicosomáticos y descuido de las relaciones con otras personas serían algunos de los síntomas que pueden presentar los cuidadores y suelen ir ligados al estado en que se encuentra el familiar enfermo.

Ante esta situación de  estrés continuado, la búsqueda de apoyo social e institucional es fundamental para evitar el aislamiento y la posible sobrecarga emocional.  Los grupos de apoyo a las familas ayudan a lograr una mejor adaptación a la enfermedad y a aprender estrategias de afrontamiento emocionales y de manejo de situaciones difíciles. Con estos grupos se pretende compartir un espacio donde los familiares puedan permitirse un desahogo emocional y apoyo mutuo.

Atender al familiar es una circunstancia muy importante en nuestra vida, pero no la única. Por lo que es primordial fomentar los tiempos de descanso y la calidad de los mismos, fomentando los autocuidados como una parte del rol del cuidador, ya que el estado emocional del familiar repercute directamente en la calidad de los cuidados que se proporcionan al enfermo.

La mejor forma de combatir la enfermedad es la prevención, la detección precoz y el tratamiento incipiente para mejorar la calidad de vida. Para ello, es recomendable visitarse periódicamente con médicos especializados y con las últimas tecnologías de diagnóstico que dispone la sanidad privada. Para poder costear los elevados gastos que suponen las revisiones continuas, es muy aconsejable disponer de un seguro médico o seguro de salud con un amplio cuadro médico y centros hospitalarios, especializados en enfermedades neurodegenerativas. En www.isalud.com, ofrecemos el seguro de salud estrella de FIATC MEDIFIATC al mejor precio, que dispone de los mejores médicos especialistas en este ámbito.

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