Tenemos la suerte de contar con diferentes clases de nueces, aunque la persa y la californiana son las que más consumimos. Sus propiedades son tan beneficiosas para la salud que debemos introducirlas en nuestra dieta diaria. Para que cumplan con su cometido, los expertos nos recomiendan ingerir cinco al día: se trata de la cantidad recomendada para conseguir el omega 3 que requiere el organismo.

¿Qué propiedades tienen?

Debemos tener en cuenta que este fruto seco cuenta con una proporción de grasa del 62 %. De esta, solo el 9 % es saturada, mientras que el 77 % es poliinsaturada y el 14 % monoinsaturada. Dentro de la poliinsaturada, el 13 % corresponde a omega 3, muy beneficioso para el organismo. Por su parte, la monoinsaturada es aquella que nuestro cuerpo necesita para lograr un correcto equilibrio.

Dado su alto nivel de proteínas, minerales y vitaminas, es normal que los especialistas médicos nos las recomienden en nuestra dieta diaria. Destacan por su contenido en magnesio, que nos ayuda a controlar la presión arterial, además de regular el azúcar en sangre y permitirnos descansar mejor de noche.

Por su parte, el zinc y el fósforo, que el organismo absorbe, de manera sencilla, junto a la lecitina y a las vitaminas del grupo B, que también contienen, son perfectos para el cerebro y nos ayudan a prevenir enfermedades neurodegenerativas, como ciertos tipos de demencia, entre ellos el Alzheimer y la vascular, entre otras.

Volviendo al omega 3, debemos advertir las ventajas de esta propiedad frente al insomnio o cuadros de hiperactividad. Su efecto en el cerebro es muy relevante, ya que se ha comprobado que tener un déficit de este componente puede conllevar al paciente a sufrir depresión.

Es destacable su contenido en calcio, tan importante para la buena salud de los huesos, que previene, entre otras cosas, la osteoporosis. Debemos recomendarlas, por este motivo, a mujeres que están entrando en la menopausia, así como a las que están en una etapa posterior.

Su alto contenido en vitaminas, como la E, aporta antioxidantes. Al alimentarnos con este fruto seco, nos aseguramos una piel más cuidada, además de una mayor vitalidad, debido a su efecto positivo en las células de nuestro organismo.

También contienen vitaminas B y C, que ayudan en la defensa ante microorganismos, ya sea internamente o mejorando nuestra epidermis.

Resalta su contenido en serotonina, que nos equilibra mentalmente al reducir el estrés y hacernos sentir saciados y saludables.

Las proteínas nos aportan energía para estar al cien por cien toda la jornada, mientras que la fibra que poseen nos facilitará el tránsito intestinal.

¿Por qué son beneficiosas para el corazón?

Si analizamos bien las propiedades que anteriormente hemos nombrado, nos percatamos de su bajísimo contenido en grasas saturadas y son superadas notablemente por las insaturadas, conocidas por sus grandes beneficios. De esta manera, vemos un indicio positivo para el corazón.

El omega 3 protege al órgano cardíaco al prevenirnos de posibles trombos y al facilitarnos una circulación sanguínea mejor. También funciona como antiinflamatorio y permite que el músculo cardíaco mantenga un correcto ritmo.

Es importante tener presente que el omega 3 es altamente calórico (por ser una grasa), así que no debemos ingerir excesivos alimentos ricos en estos ácidos grasos.

Nuevamente, debemos recalcar las ventajas de tomar este fruto seco, que permite regular la tensión arterial, además de evitarnos la arteriosclerosis.

Otros frutos secos que son óptimos para la salud cardiovascular

Aparte de la nuez, existen otros frutos secos muy beneficiosos para nuestra salud cardiovascular. Este alimento es muy rico en nutrientes, aunque debemos vigilar la cantidad que consumimos, ya que, además de proporcionarnos muchas ventajas para el organismo, también es alto en grasa.

Lo mejor es que elijamos siempre frutos secos que no tengan sal añadida o, en su caso, azúcar. En general, todos nos aportan propiedades positivas, aunque existen algunos que favorecen una mejor protección para el corazón. Entre estos nos encontramos con las almendras, los cacahuetes (aunque no sean realmente frutos, sino legumbres), las avellanas y los pistachos.

Siempre podemos comerlos tostados o crudos, pero recordando que el añadido de otros ingredientes, como el chocolate con leche, azúcar o sal, pueden hacerlos más perjudiciales que beneficiosos para nuestra salud cardiovascular. Tengamos en cuenta también las cantidades.

Existen alternativas muy atractivas como los aceites generados a partir de estos frutos secos, como el aceite de nuez, que conserva perfectamente todas las propiedades de este alimento. Se recomienda que lo usemos para ensaladas o el aderezo de comidas frías.

Las nueces son muy buenas para nuestra salud. Además de su sabor delicioso, nos aporta nutrientes y propiedades que protegen nuestro corazón y nos ayudan a combatir enfermedades neurodegenerativas. Cinco al día es la cantidad perfecta para mantenernos saludables, si tenemos en cuenta su alto contenido en grasas, aunque la mayoría sean beneficiosas.

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