¿Qué es un ictus leve? 

El ictus forma parte de los 4 grandes grupos relacionados con la enfermedad cerebrovascular; conociéndose como ictus, a los términos o sinónimos conocidos como: Accidente cerebrovascular; que engloban el infarto cerebral; la hemorragia intraparenquimatosa y subaracnoidea. Ictus es un término latino, que al igual que su correspondiente anglosajón stroke; significa golpe; porque describen perfectamente el carácter brusco y súbito del proceso. 

app chat médico isalud

Son sinónimos de ictus, las denominaciones de accidente y ataque cerebrovascular, accidente vascular encefálico y apoplejía. 

La enfermedad cerebrovascular es considerada la tercera causa de muerte y la primera causa de invalidez permanente entre las personas adultas. Es una de las primeras causas de déficit neurológico en el anciano y tiene 4 grandes grupos: 

  1. Enfermedad cerebrovascular asintomática 
  2. Enfermedad cerebrovascular focal: 
    • Ataque transitorio isquémico 
    • Ictus- accidente cerebrovascular 
  3. Encefalopatía hipertensiva 
  4. Demencia vascular 

Según la naturaleza de la enfermedad cerebrovascular se puede presentar como: 

  • Cuadro isquémico: Cuando disminuye de forma importante, el aporte del flujo sanguíneo hacia el cerebro; de forma total (isquemia global) o parcial (isquemia focal) 
  • Cuadro hemorrágico: Cuando existe una hemorragia por rotura de un vaso sanguíneo en el cerebro. 

¿Cuáles son los síntomas de un ictus leve? 

Para hablar de ictus leve, primero hay que definir si este es isquémico o hemorrágico; para ello existen un grupo de síntomas que te pueden orientar. 

  1. La forma de aparición del cuadro: Si es rápida, habla a favor d la hemorragia cerebral y si es progresivo en el tiempo; llegando a durar horas y hasta días, es isquémico.
  2. Actividad y hora del día: La hemorragia cerebral tiende a ocurrir en períodos del día de máxima actividad, relacionadas con esfuerzos físicos e incluso hasta el coito. El infarto cerebral por su parte, se presenta en horas de la mañana o en períodos de reposo, coincidiendo con los períodos de hipertensión arterial. 

Aunque el diagnóstico definitivo de si es un ictus isquémico o hemorrágico; solo lo da, la realización de estudios imagenológicos como la tomografía axial computarizada craneal. (TAC) 

De ahí la importancia de contar con adecuados “seguros médicos” o con un “comparador de seguros médicos” que le permita a usted, ante la sospecha de un ictus leve; acudir de manera pronta a recibir la atención especializada que necesita.  

Recuerde que; cuando se produce un ictus, aunque sea un ictus leve, los síntomas aparecen de forma inmediata. Por lo que hay que actuar pronto, aunque los síntomas sean escasos y leves, para reducir las secuelas fundamentalmente.

En un ictus leve, que se conoce también como transitorios o silentes; las dificultades que aparecen en el paciente duran muy poco tiempo y en menos de 24 horas, el paciente se encuentra recuperado; como si no hubiera ocurrido nada. Estas señales sutiles; como pequeñas parálisis faciales acompañadas de calambres o sensación de adormecimiento de los miembros, incoordinación y trastornos visuales o del habla; son el preámbulo de algo más grande. Las principales señales de alertas son: 

  • Sensación repentina de debilidad y calambre, adormecimiento o entumecimiento de los músculos, como los de la cara, brazos y pierna. Se hace difícil caminar, hay sensación de hormigueo debajo de la piel o falta de sensibilidad; afectando un lado del cuerpo más que él otro, de manera general. 
  • Se afectan los músculos de la mímica facial; por lo que se puede ver la boca torcida hacia un lado, creando problemas para hablar o sonreír. 
  • El lenguaje se hace tropeloso, enredado inentendible o no entiendes bien a las personas que te hablan. 
  • Afectación de los sentidos fundamentalmente, la vista y el tacto. 
  • El paciente se puede encontrar desorientado en tiempo, espacio o persona. No saber quién es, o donde está, o con quien habla, aunque sea un familiar muy conocido.  
  • Dificultad para coordinar la marcha o mantener el equilibrio. 
  • Puede existir la aparición súbita de un dolor de cabeza intenso, que empeora a lo largo de las horas. 
  • Si el ictus es muy extenso; se observa: Parálisis de un lado del cuerpo. 

 

El tratamiento es distinto, si es un ictus isquémico o hemorrágico; pero ambos tienen pautas comunes y la fundamental, es acudir rápidamente al hospital más cercano, preferiblemente que tenga para ingresar en una unidad de ictus; quienes tendrán en cuenta, todos los cuidados y el tratamiento adecuado, para cada paciente, según el evento que presenta y de esta forma disminuir las secuelas. La recuperación y rehabilitación, dependerá del paciente, el apoyo familiar y la ayuda especializada, ya sea mediante fisioterapeutas, neuropsicólogos, logopedas, fonoaudiólogos, terapeutas ocupacionales etc. 

Los ictus leves siempre avisan y anuncian. No hagas caso omiso a su llamado. 

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here