Introducción

El herpes labial, también conocido como "calentura" es una enfermedad frecuente y que puede afectar a personas de cualquier edad. Generalmente aparece después de haber sufrido enfermedades que han debilitado nuestro sistema inmunitario, o también después de haber tomado el sol en exceso o sufrido estrés, ya que esto también debilita nuestras defensas.

También puede sufrirse por un contagio por contacto directo con alguien que padece herpes labial, a veces incluso aunque no padezca las ampollas visibles. También se puede padecer herpes labial por haber practicado sexo oral con alguien que padece herpes genital.

Por otra parte, podemos contraer el herpes labial pero no manifestarlo, ya que puede permanecer mucho tiempo en incubación y aparecer solamente en un periodo de bajada de defensas.

Síntomas del herpes labial

Antes de tratar el herpes labial, debemos asegurarnos de que manifestamos sus síntomas. El herpes labial presenta varias fases, cada una de varios días de duración.

- Ardor peribucal: no vemos ampollas, pero hay inflamación de una zona del labio, enrojecimiento, ardor, escozor u hormigueo de la zona. Esto puede venir acompañado de debilidad o malestar general.

- Ampollas visibles: rellenas de un líquido claro o transparente, sobre el labio o en los alrededores. Pueden acompañarse de calentura o fiebre.

- Rotura de las ampollas: tras romperse se forma una costra también amarillenta. Pueden sangrar.

- Cicatrización: se forma nueva piel bajo la costra, que con el tiempo cae sola.

Generalmente, la duración de cada fase es de 3 días, pero depende de cada persona, aunque, si el sistema inmune está muy debilitado, la fase de las ampollas visibles y la rotura puede durar más tiempo, y las ampollas se pueden multiplicar. A veces, el ciclo completo puede durar un mes.

Las heridas no nos dejan cicatriz permanente, a no ser que se infecten, como cualquier otra herida superficial.

Aunque las manifestaciones desaparezcan, el virus permanece latente en el tejido nervioso, y puede aparecer en otro momento de debilidad del sistema inmunitario.

Tratamiento del herpes labial

Podemos optar por no seguir ningún tratamiento, pero como hemos señalado si el sistema inmune se encuentra debilitado y no se sigue una higiene que impida la multiplicación del herpes, el proceso natural de curación puede ser largo. Además, el herpes labial es molesto por el dolor, la fiebre y debilidad que puede ocasionar. O bien muchas personas deciden tratar el herpes por motivos estéticos.

Aunque sigamos un tratamiento para eliminar el virus del herpes, no hay manera de acabar con él y seguirá latente en el organismo. Pero solo se manifestará en determinadas bajadas de defensas.

Hay varios tratamientos. Se puede seguir uno, varios o todos al mismo tiempo, lo que aumentará la efectividad:

Cremas antivirales

Suelen ser a base de Aciclovir o Valaciclovir. Podemos obtenerlos directamente en la farmacia, sin receta médica. Es necesario aplicarlas en la primera fase del herpes para que sean totalmente efectivas. En la fase de las ampollas pueden disminuir el tiempo de curación e impedir que el virus se multiplique.

Tratamiento oral con comprimidos de Aciclovir, Valaciclovir o Fanciclovir

Estos principios activos podemos tomarlos también oralmente para eliminar el virus, aunque generalmente solo se recetan para casos muy resistentes del virus, cuando se ha diseminado por varias zonas del cuerpo o la piel no tolera bien la crema. Es necesario tomar estos antivíricos durante 5 días para que sea efectiva.

Pasta de dientes

Si no contamos con la crema antiviral en el momento que aparece, un truco casero es aplicar pasta de dientes sobre el herpes. No es efectiva para acabar con él como las cremas antivirales, pero lo detendrá hasta aplicar la crema, ya que actúa como un ligero desinfectante.

Alivio sintomático con hielo y analgésicos

Aunque no acortan el ciclo ni curan el herpes labial, si padecemos fiebre o el herpes es muy doloroso podemos tomar analgésicos (a base de paracetamol, ácido acetilsalicílico, etc.), y aliviar las molestias externas y la inflamación con hielo.

Dieta alta en lisina y baja en arginina

Estos dos aminoácidos tienen efectos drásticos en el herpes. La arginina acelera la aparición del herpes y su multiplicación, ya que el virus del herpes se "alimenta" de este aminoácido. La lisina "mata" al herpes labial, ya que es contrario a la arginina. Por tanto, debemos intentar consumir alimentos con mucha lisina y poca arginina. Si lo hacemos en las primeras fases del herpes, incluso podemos evitar que se llegue a desarrollar.

Hay alimentos que contienen ambos aminoácidos en cantidades iguales, por lo que no tendrán ningún efecto. Por ello, en Internet hay tablas que muestran la relación de las cantidades de estos aminoácidos en diferentes alimentos, y podemos también consultar tablas nutricionales donde aparezcan los aminoácidos para saber cuáles tomar en casos de herpes.

En general, encontramos:

- Alimentos altos en lisina y bajos en arginina: lácteos (yogur, queso, leche, nata, mantequilla, helado sin chocolate o frutos secos), algunas frutas (papaya, melocotones, mango, albaricoque, manzana, pera, higos, aguacate, piña), clara de huevo, algunos pescados (salmón, abadejo, pez espada, pargo, anguilas, siluro, anchoas, atún, merluza, arenque, sardinas, etc.), verduras (remolacha, tomate, nabo, patatas), algunas carnes (pollo, pavo, costillas de cerdo, jamón, etc.). Estos alimentos ayudarán a curar el herpes labial.

- Alimentos altos en arginina y bajos de en lisina: frutos secos (nueces, avellanas, piñones, sésamo, nueces del pecán, almendras, cacahuetes, nueces de macadamia, etc.), algunas frutas (cítricos, uvas, arándanos, moras o saúco), cereales (principalmente avena, arroz, trigo y harina de trigo, maíz o centeno) y algunas verduras (cebolla, ajo, pepino y setas).

Recomendaciones generales

Para prevenir y tratar el herpes labial recomendamos fortificar el sistema inmune mediante:

- Llevar un estilo de vida saludable evitando el estrés.

- Consumir muchas frutas y verduras, especialmente con vitamina C.

- Tomar alimentos ricos en bioflavonoides, como el té verde.

- Limitar la exposición al sol y usar protectores labiales con filtro UV.

- Una vez se produzca, llevar una higiene correcta y no tocar las ampollas para evitar que se propague a otras zonas del cuerpo.

Conclusión

Como hemos visto, una vez se es portador del virus del herpes labial, se puede volver a recaer, pero esto solo sucederá si nuestro sistema inmune se encuentra debilitado. Por tanto, mantener las defensas fuertes es tan buen aliado como un seguro médico.

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