En este artículo vamos a explicar qué es la hormona del crecimiento o GH, en qué casos es conveniente aplicarla y qué efectos puede tener en el desarrollo.

¿Qué es la hormona de crecimiento?

Esta hormona se conoce con el nombre de somatotropina. La encargada de producirla es la glándula pituitaria, ubicada en la base del cerebro y detrás de la nariz. Algunas de sus funciones principales son aumentar la masa muscular y la estatura, controlar el metabolismo del cuerpo y reducir la grasa corporal.

Las personas que nacen con una deficiencia de esta hormona pueden sufrir distintos problemas de salud. En el ámbito de enfermedades y tratamientos derivados de este déficit, encontramos medicamentos cuyo objetivo es estabilizar los niveles de somatotropina y evitar posibles complicaciones asociadas.

La frecuencia con la que se da esta situación no es muy común. De hecho, afecta a menos de 1 de cada 10 000 niños.

Causas del déficit de esta hormona

No hay una única causa concreta que pueda afectar a la producción de esta hormona. La mayoría de estas son congénitas y están presentes desde el nacimiento, aunque pueden tardar varios años en llegar a manifestarse. Pero también hay causas adquiridas que se desarrollan más adelante.

En las congénitas, hay que hablar de malformaciones estructurales o genéticas del desarrollo de la pituitaria y de las estructuras colindantes. En cambio, las adquiridas, además de ser menos comunes, pueden suceder por radiación, tumor, infección o traumatismo craneal.

Signos y síntomas

Los niños con esta deficiencia son más bajitos que el resto de niños de su edad. Con el paso del tiempo, esta diferencia se hace más notable. Habitualmente, estos niños no presentan un bajo peso para su estatura.

Diagnóstico

Será necesario realizar una radiografía de la muñeca y mano izquierdas junto con varios análisis en un laboratorio. Entre los parámetros que tienen en cuenta los endocrinos pediátricos, destaca el factor de crecimiento insulínico 1 o IGF- 1. Este parámetro depende de la cantidad de hormona en sangre (aunque puede dar niveles bajos en niños pequeños normales), por lo que este dato se debe interpretar con suma cautela.

También se puede realizar una prueba de estimulación de la hormona, la cual no es del todo perfecta pero sí más precisa. Para ello, se toma una muestra sanguínea dos horas después de recibir un medicamento que aumente la liberación de la hormona. Si no se produce cantidad suficiente, el diagnóstico es claro: tendrá deficiencia.

Por último, es aconsejable realizar otras pruebas complementarias (encaminadas a evaluar el cerebro y la glándula pituitaria) con IRM o imágenes de resonancia magnética.

Pronóstico

Normalmente, la hormona de crecimiento produce un aumento de la estatura, siempre y cuando los cartílagos de crecimiento no se hayan cerrado. Es necesario conocer el motivo de la deficiencia y, si es necesario, realizar nuevas pruebas para detectarla en la edad adulta, ya que, en algunas ocasiones, los resultados de las pruebas para algunos niños no son favorables al finalizar el crecimiento.

¿Para qué está indicada una terapia con esta hormona?

Para detectar que un niño no crece como debería, pueden pasar hasta tres años, ya que en ese momento la diferencia de estatura será notable. Para evaluar la necesidad de administrar externamente la hormona, los médicos realizarán una serie de pruebas y exámenes para contrastar la edad ósea, el nivel de secreción de somatotropina y el factor de crecimiento de insulina.

Normalmente, las dosis que se administran consisten en inyecciones diarias durante varios años, aunque eso dependerá exclusivamente del facultativo.

Como en cualquier otra situación, detectarlo a tiempo conllevará más posibilidades de éxito que si se comienza de forma tardía.

Efectos secundarios

Pueden aparecer dolores de cabeza, retención de líquidos, anomalías en los huesos de la cadera y dolores en músculos y articulaciones.

¿Es apropiada para adultos sanos?

Lo cierto es que, tras analizar los resultados de los estudios en adultos sanos, no se obtienen resultados concluyentes. A corto plazo, en algunos de los estudios se descubrió que desarrollaron más musculatura, aumentaron su fuerza y resistencia física y perdieron grasa corporal. En cambio, en otras investigaciones no se apreciaron datos similares.

Consumir la GH en Estados Unidos sin receta médica es ilegal. Pero si se quiere mejorar la salud, fuerza física, resistencia o estructura corporal, tan solo será necesario practicar ejercicio con regularidad y llevar una dieta equilibrada y saludable.

¿Qué enfermedades se tratan con la GH?

Algunos de los trastornos habituales para los que se suele indicar su uso son:

Baja estatura en niños y crecimiento lento. Suele ser por causas genéticas y en los exámenes que se realizan su percentil es inferior a 3.

- Síndrome de Turner. Se provoca un desarrollo retardado y una baja estatura como consecuencia de la falta total o parcial de un cromosoma X.

- Insuficiencia renal crónica. Sucede porque los riñones no tienen la capacidad de filtrar los desechos de la sangre y las toxinas.

- Síndrome de Prader- Willi. Se producen problemas del tono muscular y del crecimiento por un fallo en el cromosoma 15. Además, provoca falta de sensación de saciedad.

- Síndrome de Noonan. Pueden aparecer malformaciones faciales, cardiopatías y una baja estatura como consecuencia de una mutación en el cromosoma 12.

- También se utiliza la GH en casos de pérdida de peso provocada por el síndrome del intestino corto o del VIH.

¿Puede abusarse de la GH?

Algunas personas combinan la GH con esteroides anabólicos para incrementar la fuerza física, la musculatura y reducir la grasa corporal. Otras personas la utilizan para revertir los efectos del envejecimiento, aunque esto no esté 100 % demostrado, y para mejorar su actividad deportiva. Por otro lado, hay que destacar que el consumo de la hormona del crecimiento en comprimidos no tiene efecto, ya que la digestión la desactiva.

En el caso de deportistas, también se valen de la insulina para aumentar los efectos musculares de dicha hormona, pero es muy peligroso, ya que reduce los niveles de glucosa en sangre.

Conclusión

En resumen, la hormona del crecimiento es un elemento fundamental en el desarrollo físico de cualquier persona. Si nos preocupa la salud de un familiar o la nuestra, lo más adecuado es acudir a un médico especializado y que nos realice los exámenes oportunos.

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