La acupuntura se ha convertido en una de las terapias más populares para paliar los síntomas de diversas dolencias o, sencillamente, para conseguir repartir mejor la energía por nuestro organismo. En los siguientes apartados definimos cuáles son los puntos principales y por qué es una medida tan beneficiosa para mejorar nuestro estado de salud.

¿En qué consiste?

La acupuntura consiste en colocar agujas en una serie de puntos clave con el único objetivo de impedir que la energía se acumule en los mismos. Esta disciplina china considera que el organismo funciona gracias a una energía específica. La enfermedad se entiende como un obstáculo a la misma, por lo que, liberando los canales por los que circula, podemos lograr la recuperación del estado de salud.

Desde el siglo III antes de Cristo se realiza esta terapia, cuya base está recogida en el Cánon médico del emperador amarillo. Curiosamente, el tratado consiste en una serie de preguntas que hace el emperador a Kipo, su médico, que va respondiendo de forma diversa y proponiendo soluciones eficaces que, en pleno siglo XXI, seguimos sin saber cómo era posible que un médico de hace 24 siglos tuviera tantos conocimientos sobre medicina.

Es más, no fue hasta finales del siglo XIX cuando se creó el análisis clínico de sangre. La capacidad de diagnóstico de los primeros acupuntores era la consecuencia directa de la observación del pulso del paciente. De hecho, existen hasta 30 tipos distintos que debían detectar para hacer un diagnóstico acertado que les facilitara la labor de usar las agujas en los puntos necesarios.

Gracias a la efectividad de la acupuntura, comenzó a enseñarse en algunas escuelas chinas a partir del siglo VI. A Europa llegó cuatro siglos después. Poco a poco, se ha ido avanzando en su uso y en la actualidad podemos beneficiarnos de variantes como:

· La auriculoterapia. Consiste en llevar una aguja permanente en uno de los puntos clave de la oreja.

· La electroacupuntura. Se aplica una ligera corriente eléctrica a cada aguja para aumentar los efectos de la punción.

· La anestesia acupuntural. Es una alternativa en desarrollo que permite evitar la inyección de anestésicos al paciente que va a someterse a una cirugía menor.

· La craneoacupuntura considera que en las distintas zonas de la frente están representadas las distintas partes del cuerpo. El uso de agujas mejora su funcionamiento, evitando la ralentización de sus funciones.

Principales puntos de acupuntura

En la medicina tradicional china se comenta que existen unos 657 puntos distintos y la teoría indica que existen doce canales energéticos principales. En los siguientes apartados mostramos información sobre los puntos más importantes.

Puntos del Yin

Son seis y se dividen, a su vez, en dos grupos. Los tres primeros se denominan Shu y se encuentran en la mano y el tórax. Gestionan el funcionamiento del corazón, del pulmón y del pericardio.

El segundo grupo se denomina Zu, son tres, comienzan en los dedos de los pies y llegan hasta el tórax. Su estimulación incide en el funcionamiento del hígado, el bazo, el páncreas y el riñón.

Puntos del Yang

Tres se encuentran entre los dedos de la mano y la cabeza, y se encargan de regular el funcionamiento del intestino delgado y grueso. Los tres siguientes se ubican entre la cabeza y los dedos de los pies para controlar las funciones de la vesícula biliar, la vejiga y el estómago.

Puntos Yuan

Son aquellos en los que se acumula la energía del órgano más cercano. Dependiendo del meridiano (Yin o Yang) donde se encuentren, la estimulación ha de ser conjunta con alguno de los arriba mencionados. Su estimulación tiene un interesante efecto analgésico.

Puntos Luo

Denominamos así a los que unen los meridianos por pares. Los quince puntos se reparten de la siguiente forma:

· Los 12 meridianos principales se encuentran en las rodillas y en los codos.

· En la zona dorsal está el punto conocido como vaso gobernador.

· En el abdomen está el vaso de la concepción.

· En la zona costal está el extra del bazo.

· El extra del estómago se encuentra en la zona que le da nombre.

Puntos lumbodorsales de asentimiento

Se encuentran en el meridiano que pasa por la vejiga, pero en la zona de la espalda. Conectan las zonas dorsales con la corriente de energía central.

Puntos frontales de alarma

En el tórax y en el abdomen es posible estimular estos puntos que llevan la energía de la parte delantera del cuerpo hacia los órganos. Presionándolos podemos conseguir recuperar la eficacia del órgano afectado.

Puntos de estimulación sistémica

Son los más estimulados para la mejora sintomática de las dolencias relacionadas con los músculos, los tejidos y los fluidos. Se encargan de corregir problemas en el torrente sanguíneo, los tendones, la médula y el cerebro entre otros.

Puntos reguladores

Son el lugar de paso de la sangre hacia los órganos correspondientes al meridiano en el que se encuentran. En los del Yang, ayudan a combatir la inflamación, la infección y el dolor. En los del Yin, detienen las hemorragias (vómitos de sangre, sangrado del pulmón, sangrado excesivo provocado por la regla) e intervienen sobre el correcto funcionamiento de vísceras como el estómago, el corazón, el hígado, los riñones y los pulmones.

De la elección de los puntos del organismo a estimular y de la forma de hacerlo ha de encargarse siempre un profesional de esta disciplina con la formación adecuada.

Conclusión

Los siglos de existencia de la acupuntura no dejan de ser su mejor aval, así como la base perfecta para su evolución lógica. Confiando en la eficacia de la acupuntura daremos siempre un paso adelante para lograr una recuperación progresiva de nuestro estado de salud afectado por diversas enfermedades o dolencias. Esta ancestral manera de entender la curación nos ayudará a recuperar la calidad de vida perdida y a completar la labor de la medicación recetada por el especialista.

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