La diabetes es una enfermedad que puede padecerse antes o durante el embarazo. A continuación, se analizarán distintos supuestos y se ofrecerán consejos eficaces para que la salud de la madre y el feto sea idónea durante la gestación.

Riesgos de la diabetes en el embarazo

Cuando la madre es diabética es imprescindible controlar, de manera exhaustiva, los niveles de glucosa en la sangre durante los primeros meses de embarazo. Una subida repentina de los mismos puede provocar un grave problema de salud al bebé. La mejor alternativa es cumplir siempre con las indicaciones de un médico, llevar a cabo una estricta dieta y entonces quedarse embarazada.

Es cierto que esta condición predispone a la madre a padecer preeclampsia durante las últimas semanas de su embarazo, aunque se podría practicar una cesárea para eliminar el problema. También se han dado casos de depresión, ya que el control de los niveles de glucosa y de la salud del feto puede llegar a ser estresante. En este caso, es necesario consultar con el ginecólogo para que estipule el tratamiento más recomendable.

Pese a que el embarazo de una mujer diabética se considera de alto riesgo, no hay que preocuparse, pues conseguirán un hijo sano si se siguen unas pautas. Asimismo, con ellas la futura mamá contribuirá a cuidar su propia salud.

Cómo controlar el azúcar en la gestación

Para mantener los niveles recomendables de glucosa en la sangre es necesario tener en cuenta los siguientes factores.

Controlar la dieta

Ha de ser saludable, variada y equilibrada. No deben consumirse alimentos procesados, comida rápida o bollería industrial. Hay que apostar por las carnes magras, el pescado, la fruta y la verdura. Las madres deben evitar los alimentos con un alto nivel glucémico como el pan, el arroz, los precocinados y la pasta.

Es recomendable inclinarse por opciones hipoglucémicas como las semillas o los productos integrales, son más sanos y producen una sensación de saciedad. Deben confiar en los arándanos, las verduras de hoja verde, los cítricos, el tomate y los calabacines.

Pueden añadir un poco de ajo picado a cada ensalada para beneficiarse de su efecto antibiótico y de su poder para regular los niveles de azúcar en la sangre. Asimismo, si lo prefieren, pueden utilizar especias para mejorar el sabor de cada receta.

Repartir el aporte calórico entre diferentes tomas

Es imprescindible comer cinco veces al día para evitar los picos de glucosa. Las madres deben diseñar una dieta adecuada a su mes de gestación y evitar comer grandes cantidades. Es más adecuado comer un poco cada tres horas, que darse un atracón y no volver a comer hasta pasadas cinco o seis horas.

No hay que saltarse ninguna comida para lograr el efecto deseado. Deben tomar un desayuno con vitaminas y fibra, una pieza de fruta o un lácteo a media mañana, una comida saludable, algo de fruta como merienda y una cena más ligera para dormir sin problemas digestivos.

Bebidas saludables

Es muy recomendable que beban agua y leche principalmente, aunque esta última de forma moderada ya que contiene azúcares. El café y el té contienen sustancias excitantes que aceleran la tensión sanguínea. Los zumos naturales contienen un alto contenido en fructosa.

Hacer ejercicio

Tras la comida principal, pueden dar un paseo a un ritmo tranquilo para que la subida de azúcar que produce la digestión sea mejor asimilada por el organismo. Actividades como la natación o la gimnasia específica para embarazadas son siempre aconsejables para ir fortaleciendo la musculatura mientras evitan engordar.

La aparición de la diabetes gestacional

Se produce cuando la placenta del bebé ralentiza la acción de la insulina (encargada de llevar la glucosa a las células), por lo que los niveles de azúcar suben progresivamente. Es importante mencionar que este tipo de diabetes no presenta síntomas, y que es más habitual a partir de las 20 semanas de gestación. También es frecuente en estos casos:

- Si la madre tiene más de 25 años de edad.

- Si tiene familiares que la hayan padecido.

- Si padece sobrepeso.

- Si es hispana, afroamericana, asiática o indígena del norte de América.

Lo habitual es que el bebé nazca totalmente sano, pero también hay un mayor número de posibilidades de que ocurran los siguientes supuestos:

-  El bebé nacerá con sobrepeso.

- Puede nacer de forma prematura y con el síndrome de dificultad respiratoria.

- Puede padecer hipoglucemia.

- Podría desarrollar diabetes tipo 2 a lo largo de su vida.

- De no tratarse, podría provocar la muerte del bebé durante el parto o semanas después de su nacimiento.

Para evitar su aparición, nada mejor que seguir los consejos arriba indicados y ponerse a dieta antes de quedarse embarazada. Esta enfermedad necesita de un control médico continuado para confirmar, o descartar, su presencia. Toda futura mamá debe tenerlo siempre presente cuando acuda a cualquiera de la revisiones ginecológicas que tenga programadas.

Igualmente, el tratamiento de la diabetes gestacional ha de ser el resultado de la coordinación del trabajo del ginecólogo, de un endocrino, de un enfermero y de un dietista que vaya realizando los cambios más oportunos en la dieta.

¿Qué conclusiónes podemos sacar?

La incidencia de la diabetes gestacional en España se cifra en torno al 9 %. Es esencial no olvidar que esta enfermedad es asintomática y que solo se puede detectar con una prueba específica. Debe exigirse si no se realiza, puesto que del resultado dependerá la salud de la madre y el bebé.

Igualmente, el apostar por una dieta variada y combinarla con alguna actividad física son siempre alternativas infalibles para que esta dolencia no produzca ningún tipo de alteración severa en la evolución natural del embarazo.

Esperamos haber ofrecido toda la información necesaria para que la diabetes gestacional, o la que una mujer pueda padecer antes de quedarse embarazada, no sean obstáculos insalvables para poder ser madre. Deben confiar en su médico, seguir nuestras recomendaciones y disfrutar de un bebé totalmente sano.

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