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Cómo quitar el hipo a un bebé

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Introducción

El hipo en los bebés es un trastorno tan habitual como llamativo para los padres primerizos. En este artículo mostraremos cuáles son sus causas y daremos algunos consejos para saber cómo quitar el hipo a un bebé recién nacido y si podemos o no prevenirlo.

¿Por qué se produce el hipo en los bebés?

El hipo no es más que una contracción repentina del músculo diafragma que empuja el aire de los pulmones y provoca el cierre de las cuerdas vocales. De este modo se origina ese ruido que lo caracteriza.

Habitualmente, este trastorno aparece sin necesidad de un motivo aparente y, desde una perspectiva médica, no tiene ningún significado clínico.

Causas 

Tener el estómago demasiado lleno o sufrir una indigestión pueden ser las causas de la compresión del diafragma y de que, como consecuencia, aparezca el hipo en el bebé. De este modo el niño puede hacernos notar que ha comido demasiado.

Es habitual que los recién nacidos lo manifiesten durante los primeros meses, ya que la válvula cardias, que comunica el estómago con el esófago, en la fase de lactante aún no se ha desarrollado por completo y no se cierra correctamente.

Tras un llanto prolongado puede aparecer, igual que tras una regurgitación o cuando el bebé come demasiado rápido. En estas situaciones, la característica común es que traga mucho aire, lo que le ocasiona el hipo.

¿Cómo quitar el hipo a un bebé?

En los lactantes, el hipo suele desaparecer a los diez o quince minutos. Si somos primerizos podemos estar tranquilos de que el bebé no sufre ningún tipo de molestia o dolor.

Pero para ayudarle a que se calme hay cosas que pueden hacerse y cosas que no. ¿Las descubrimos?

Qué no debemos hacer 

- Darle al niño agua con gas.

- Asustarle o taparle la nariz para que contenga la respiración.

- Ofrecerle unas gotitas de ácido, como puede ser limón, ya que su organismo no está suficientemente desarrollado para soportarlo.

- Intentar distraerle con algo por encima de su cabeza, porque perderemos el tiempo.

En cambio, en el caso de los lactantes puede ofrecérseles una cucharadita de agua, darles el biberón o ponerles al pecho unos segundos.

Qué es lo que sí podemos hacer

- Darle un poco de agua u otro líquido, como hemos apuntado.

- Acariciarle la nariz con delicadeza o a modo de cosquillas. De este modo podemos hacer que estornude y, así, el diafragma se relajará y ello facilitará que desaparezca el hipo.

- Ayudarle a eructar. Si el hipo aparece en mitad de una toma, debemos continuar con el biberón o el pecho; en principio, el ritmo natural con el que traga le ayudará a regular su respiración y cesará el trastorno. Si persiste, podemos cambiarlo de posición y darle algunas palmaditas para que eructe. Otra de las cosas que podríamos hacer es darle un pequeño masaje, con el fin de que el diafragma pueda recuperar su ritmo habitual.

- Evitar los cambios de temperatura, manteniendo al bebé bien abrigado y alejado de corrientes de aire. Con los cambios bruscos de temperatura puede también provocarse el hipo.

¿Y si el hipo no desaparece? ¿Cómo podemos aliviarlo?

A pesar de todos estos consejos, es posible que el hipo no desaparezca y eso puede interrumpir su período de descanso. Para que podamos ayudarle a conciliar el sueño, lo mejor que podemos hacer es colocarle en posición vertical y apoyar su abdomen sobre nuestro hombro para que pueda expulsar el aire.

Pese a que cuando los bebés tienen hipo realizan movimientos bruscos, es importante que sepamos que se quedarán dormidos con facilidad aunque no se les haya pasado del todo. No obstante, si vemos que el niño tiene hipo durante más de tres horas seguidas y notamos cómo se fatiga y llora debido a la incomodidad que puede sentir o a algún otro síntoma que no seamos capaces de apreciar, lo idóneo sería que acudiésemos al pediatra para hacerle una consulta acerca de cómo proceder.

¿Cuándo desaparece el hipo en los bebés?

Cuando el bebé ha cumplido los seis meses de vida, sus músculos y sus órganos ya han madurado notablemente. El diafragma es uno de los elementos que lo hacen, lo que conlleva que tanto los movimientos como los sonidos bruscos del hipo sean bastante menos frecuentes.

Debemos recordar que, a pesar de que siempre se ha dicho que un sustito les ayuda a corregir el hipo, no es recomendable recurrir a ello. El hipo es un trastorno natural que no supone riesgo alguno para el bebé, por lo que hemos de estar tranquilos.

Prevención del hipo en caso de que el bebé tome biberón

Debemos evitar que el bebé regurgite tras una toma o en el intervalo entre tomas. Para ello, lo más sencillo es evitar que ingiera aire, ya que al eructar también expulsará la leche. Para evitar el hipo debemos escoger un buen biberón adaptado a él y llevar a la práctica los siguientes consejos:

1. Usar una tetina y un biberón antihipo.

2. Prestar atención a la inclinación del bebé en la toma. Es necesario que nos aseguremos de que la tetina esté llena continuamente y tiene un flujo regular.

3. Cuando incorporemos nuevos alimentos en su dieta, hemos de controlar que el bebé mastique bien y coma despacio para que no trague aire.

4. El agujero de la tetina debe ser de calibre adecuado, ni muy grande ni muy pequeño. Si se esfuerza al succionar es probable que trague mayor cantidad de aire.

5. Debemos controlar que el flujo de leche sea también el adecuado. Lo haremos poniendo el biberón boca abajo y comprobando cómo caen las gotitas de leche. El ritmo de ingesta debe ser continuo.

Conclusión

En definitiva, si llevamos a cabo estos consejos y aun así no conseguimos quitar el hipo a un bebé y este dura más de tres horas, hemos de acudir a nuestro pediatra para que le ponga remedio con rapidez.

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