Introducción

Cuando hablamos de orgasmo expandido nos estamos refiriendo a un tipo de orgasmo que va más allá de lo común. Es importante que nos adentremos en diferentes estudios y definiciones para que entendamos mejor este concepto. Para ponerlo en práctica, existen diversos procedimientos que, con facilidad, podemos utilizar.

Como cada persona es un mundo, puede requerir diferentes formas de estimulación. Nos adentraremos, a continuación, en el tema para comprender mejor su definición y su puesta en práctica.

Los orgasmos y su intensidad

Podemos entender que existen distintos tipos de orgasmos en función de su intensidad. Para ello, con hacer una sencilla separación entre los comunes y los expandidos, podemos imaginarnos la diferencia.

Lo primero que debemos hacer es intentar dar una definición acertada de lo que es un orgasmo. Este se caracteriza por una serie de contracciones que se producen en los genitales, así como en el resto del cuerpo. En este proceso, que produce una gran excitación y placer, se da un cambio en el pulso cardíaco, acelerándolo y aumentando así la tensión en los músculos del cuerpo.

Algunos expertos en el área de la sexualidad establecen una distinción entre orgasmo y clímax, mientras que otros entienden ambas palabras como sinónimas. En este sentido, el clímax se centraría en la contracción muscular de los genitales, mientras que el orgasmo representaría una contracción expandida por el resto del cuerpo.

¿Qué es el orgasmo expandido y quiénes pueden alcanzarlo?

El orgasmo expandido lo podemos alcanzar todos, tanto mujeres como hombres. La sexualidad nos dice que los dos géneros, a pesar de que no sienten la misma sensación al tener un orgasmo normal, pueden llegar a alcanzar un placer tal que cabe en la definición de expandido.

Para tener claros los conceptos, el orgasmo expandido es aquel que puede llegar a durar varios minutos. Algunos aseguran que su alcance puede extender hasta, incluso, unas horas. Durante este, la sensación es de un éxtasis que recorre cada parte de nuestro cuerpo, experimentando contracciones musculares no solo en los genitales, sino además en cada una de las zonas del cuerpo, incluyendo los pies y las manos.

Patricia Taylor, quien por primera vez empleó este término en 1995 tras unos estudios realizados minuciosamente en Estados Unidos, lo define como una sensación de relajación extrema, que llega a doblar la intensidad que se siente durante un orgasmo normal.

Durante esta sensación se suelen alcanzar estados de conciencia alterados, es decir, un sentimiento de liberación y rejuvenecimiento, como bien describe Taylor. Cada persona debe saber acceder a este grado de sensaciones, comenzando por conocer su cuerpo y dejarse llevar, sin ocupar su mente en preocupaciones cotidianas durante el acto sexual.

¿Cómo debe ser el acto sexual para alcanzar este tipo de orgasmo?

Para entender mejor el tipo de acto sexual que cada persona debe tener para sentir este orgasmo expandido, primero debemos conocer nuestro propio cuerpo, observando aquello que nos satisface más allá de la estimulación genital. Aunque sí es posible llegar al clímax expandido con la sola masturbación, siempre que logremos establecer un equilibrio entre nuestra mente y nuestro cuerpo.

El control de la respiración parece ser la base para lograr este orgasmo. Existen muchas tácticas que nos permiten regular el sistema respiratorio, como puede ser el yoga, pero se requieren más herramientas para llevar esto al plano sexual.

Una vez que se han superado los distintos obstáculos que se nos cruzaban ante una satisfacción plena en el sexo, son muchos los caminos que nos pueden conducir al clímax esperado.

Taylor, durante su investigación, nos da una pista de cómo conseguir el orgasmo expandido exponiéndonos ejemplos reales. De esta forma, nos presenta cuatro modalidades exitosas que usaron los sujetos de su estudio. Por un lado, la masturbación, seguida por la estimulación manual llevada a cabo por la pareja, la penetración y la estimulación oral.

Es importante comprender mejor los procesos preorgásmicos hasta lograr el éxtasis aquí explicado.

Métodos y ejercicios que favorecen el orgasmo expandido

Teniendo en cuenta que los términos orgasmo y expandido van referidos a un clímax que va más allá de la parte genital, recorriendo todo el cuerpo, no podemos dejar de mencionar al sexo tántrico.

El tantra puede practicarse solo o en pareja. Su función es lograr una experiencia sensorial donde entra en juego cada parte del cuerpo. Realmente, es extender la sexualidad a todas las áreas de la piel, sin centrarnos exclusivamente en los genitales. En este aspecto se incluyen las caricias, el roce de dos cuerpos, la humedad transmitida con ayuda de las bocas en las distintas áreas de la piel, etc.

Dentro de lo tántrico no pueden faltar el resto de los sentidos, como la vista. Mirando y encontrándose con los ojos de la pareja, disfrutando el recorrido por su piel o viendo cómo recorren la nuestra, debe sentirse, sin duda, una gran excitación. Todo esto hará que se activen todos nuestros músculos y logremos una predisposición al orgasmo esperado.

Regularnos mediante los ejercicios de Kegel

Los ejercicios de Kegel tienen que ver con la estimulación de los músculos pélvicos. Estos se llevan a cabo mediante la contracción, simulando la retención de la orina. Al realizar estos movimientos internos de manera regular favorecemos un mejor funcionamiento de los mismos, garantizando así mayor placer durante el acto sexual.

Definitivamente, son propicios tanto para lograr orgasmos comunes como expandidos. Solo debemos tener en cuenta la realización de los ejercicios y las prácticas que hemos mencionado con anterioridad para conseguir la meta de la que hablamos.

Conclusión: la salud es clave para una mejor sexualidad

Está claro que para poder llegar a tener relaciones sexuales satisfactorias es preciso seguir un cuidado meticuloso de nuestra salud. Y para que esto sea sí, es imprescindible contar con el seguro médico adecuado y no dejar de lado todas las atenciones necesarias a medida que vamos cumpliendo años.

De la sexualidad no debemos tener miedo, como tampoco debemos encerrarla en un periodo de tiempo determinado de la vida. El sexo no tiene edad. Los temores suelen ser los responsables de poner trabas a todo.

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