Introducción

El estrés y la ansiedad parecen haberse convertido en los principales problemas en el mundo desarrollado. Es muy habitual que nuestro estilo de vida nos lleve a padecer este tipo de emociones y a sentirnos sobrepasados por diferentes situaciones que vivimos casi a diario. No saber manejar esta situación puede superarnos y afectar de forma irreversible a nuestra salud.

A continuación, vamos a ver por qué y cómo podemos tener un tratamiento de la ansiedad para controlarla. También es recomendable acudir al seguro médico para contactar con especialistas que nos brinden todo el apoyo necesario.

Un problema de salud mundial: la ansiedad

La ansiedad puede tomar el control de nuestra vida y eso es peligroso para la salud. En ciertas ocasiones, el hecho de que el cuerpo entre en estado de alerta puede ser necesario y saludable. El problema aparece cuando su presencia se cronifica. En esos momentos, podemos ver peligros o complicaciones que no existen e incluso tener preocupaciones por todo lo negativo que puede ocurrir, aunque no haya sucedido.

La ansiedad es una voz que se instaura en la cabeza y utiliza las inseguridades de una persona en su contra. Los pacientes que la padecen experimentan una sensación de miedo constante ante ciertas situaciones.

Aproximadamente 246 millones de personas la padecen y está considerada como la enfermedad mental más común en la actualidad. Cuando la sufrimos, el cerebro libera una cantidad importante de hormonas, además de cortisol y adrenalina, por lo que el comportamiento normal del cuerpo se ve afectado. Algunos de los síntomas habituales son:

- Mareos.

- Dolor de cabeza.

- Trastornos digestivos como diarrea o estreñimiento.

- Agotamiento.

- Pérdida del apetito.

- Depresión.

- Aumento de la presión sanguínea.

- Pérdida del deseo sexual.

- Debilidad del sistema inmune.

Cómo tratar la ansiedad para que no se resienta nuestro estilo de vida

Este trastorno no es producto de una realidad, sino que está en la mente. Por ello, existen distintas maneras de manejarlo. El estilo de vida y el cuidado del cuerpo impactan directamente en la mente. Por lo tanto, tener una alimentación y hábitos saludables nos ayuda a mantener nuestra salud mental.

Para el tratamiento de la ansiedad desde nuestro seguro médico recomendamos siempre trabajar a dos niveles, cuerpo y mente.

Cuidar el cuerpo

Si queremos evitar o deshacernos de este trastorno, debemos mantener unos hábitos saludables. Recomendamos los siguientes:

1. Hacer ejercicio

Cuando hacemos ejercicio, el cuerpo libera endorfinas que producen sensación de bienestar y nos ayudan a controlar el dolor. Además, cuando realizamos actividad física, descansamos mejor. También mejora nuestra capacidad cognitiva y se reduce la fatiga mental.

2. Reducir el consumo de cafeína

Hay estudios que afirman que el consumo de cafeína reduce la presencia del ácido amino butírico, que es un calmante natural, y dobla los niveles de cortisol en sangre, por lo que se empeora ese estado agitado.

3. Comer tres veces al día

Con la ansiedad, es posible que nos saltemos algunas comidas. Por ello, la Asociación Americana contra la Ansiedad y la Depresión se ha dado cuenta de que, a largo plazo, este trastorno puede derivar en otros desórdenes más complicados y perjudiciales, como la bulimia o la anorexia.

4. Dieta equilibrada

Entre el cerebro y el sistema digestivo existen más de 10 millones de neurotransmisores y conexiones que se comunican en ambos sentidos. Por lo tanto, todo lo que comemos afecta a nuestra mente. Esto quiere decir que es necesario incluir vegetales, carbohidratos y proteínas en cada comida y que entre comidas debemos ingerir bastante agua y comer frutas frescas.

Algunos alimentos como los espárragos, los frutos secos, las espinacas o los berros contienen ácido fólico y otros como el pollo, las verduras, el pescado y los plátanos contienen vitamina B6. Todos ellos, estimulan la producción de la hormona de la felicidad: la serotonina.

5. Dormir lo suficiente

Cuando no dormimos, aumenta la ansiedad, pero esta puede causar problemas para conciliar el sueño. Si se duermen 8 horas, el cuerpo disminuye el ritmo cardíaco, la temperatura y los nervios, por lo que se reduce el nivel de ansiedad. Cuando dormimos, la mente se despeja y podemos abrirnos a un nuevo punto de vista y perspectiva más clara.

6. Reducir el consumo de alcohol

Aunque en un principio el alcohol pueda contribuir a relajar la mente, un excesivo consumo tiene unos efectos que aumentan el estado de ansiedad. Su consumo altera la serotonina, incrementando el nivel de estrés.

Cuidar la mente

Además de todos los hábitos mencionados para cuidar el cuerpo, debemos tener entusiasmo y alegría para contrarrestar los efectos del trastorno. Lo haremos de la siguiente manera:

1. Conocer los miedos internos

Habitualmente, las situaciones que nos hacen entrar en este estado siguen un mismo patrón. La desconfianza, la dificultad de trabajar con los jefes o el exceso de obligaciones pueden ser el detonante de este trastorno. Si localizamos el origen, será más sencillo adoptar el tratamiento más indicado para este trastorno.

2. No podemos controlarlo todo

Algunas de las situaciones que nos rodean no se pueden resolver. Por lo tanto, hemos de ponerlas en perspectiva. Si nos concentramos en las soluciones en vez de en los problemas, conseguiremos reducir el nivel de ansiedad.

3. Meditar

Si no lo has hecho nunca, puedes buscar ayuda en centros de meditación o de yoga, pero debes saber que una sesión no lleva más de 20 minutos diarios. Esta actividad entrena a tu mente para controlar los pensamientos y la ansiedad.

4. Hacer respiraciones

Realizar ejercicios de respiración profunda permite oxigenar el cerebro y regular el ritmo cardíaco. Podemos realizar por las mañanas y por las noches 5 minutos de respiraciones en las que concentrar toda nuestra atención para relajar la mente y el cuerpo.

5. Tiempo libre

Es necesario tomar descanso y eliminar las situaciones que nos causan estrés. Tras un posterior análisis y con otra perspectiva, se podrán tomar mejores decisiones.

El yoga, el ejercicio físico, salir al cine o pasar tiempo con los amigos y familiares puede ayudarnos a reducirlo.

Conclusión

Si llegamos a un punto en el que la ansiedad está fuera de control, lo mejor es visitar a un profesional especializado para que nos ayude a controlarla.

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