Introducción 

El chupete es una de las herramientas más valoradas por padres y médicos. Y es que este pequeño instrumento es fundamental para calmar a los bebés. Esto resulta enormemente positivo para los padres, pero también tiene otras ventajas a nivel médico. Y es que los chupetes han demostrado ser muy útiles para acelerar el alta de los niños prematuros en hospitales. Así mismo, también se ha visto que reduce el riesgo de muerte súbita en el bebé.

A continuación, se comenta cuáles son los tipos de chupetes que se pueden encontrar en el mercado, así como cuándo deben utilizarse.

¿Qué tipos de chupetes podemos encontrar en el mercado?

Fundamentalmente, se pueden encontrar chupetes de dos materiales diferentes: látex y silicona. Ambas opciones serían básicas, pero hay que tener en cuenta ciertas características de cada uno de ellos. Por otro lado, la forma del chupete puede caracterizarse por ser redondeada, simétrica o bien anatómica, como comentaremos más adelante.

El material del chupete: látex o silicona

En cuanto al material, actualmente los chupetes más utilizados son los de silicona. Este material es de origen sintético y se caracteriza por ser más rígido y transparente que el látex. Debido a que su rigidez es más elevada, no resiste bien a las mordeduras o desgarros que pueda haber por el uso.

Sin embargo, tiene otras ventajas como es el hecho de que apenas absorbe olores o sabores, no sufre deformaciones con facilidad, resiste a las altas temperaturas y apenas provoca alergias.

El látex, por su parte, está cayendo cada vez más en desuso. Esto se debe fundamentalmente a que produce alergias en los niños y bebés, pero también por la gran cantidad de ventajas que ofrece la silicona. No obstante, dado que el chupete de silicona es transparente, resulta difícil comprobar cuándo está en mal estado y sería necesario cambiarlo por otro nuevo.

Esto es especialmente importante en el momento en el que comienzan a salir los primeros dientes. Así, en este momento, los médicos recomiendan cambiar a los chupetes de látex para observar con más facilidad si el chupete se ha dañado.

¿Qué forma escoger para un chupete?

Como decíamos, hay tres morfologías por las que se puede clasificar la tetina de los chupetes: redondeada, anatómica y simétrica. El chupete redondeado es aquel en el que la tetina termina en forma de bola, mientras que el simétrico se caracteriza porque esta bola es algo más aplanada que en el caso anterior. La tetina anatómica es la que tiene una forma algo más compleja.

El chupete con morfología anatómica pretende simular la forma del pezón materno, por lo que estaría formado por una especie de gota aplastada. Es un chupete que se adapta a la perfección al paladar y eso hace que el uso sea muy parecido al del niño amamantando.

Todo esto hace que de los tres, sea el más recomendado por los pediatras. Y es que una de las desventajas que tiene el uso del chupete es que después el bebé no es capaz de succionar a la perfección la leche materna. Al utilizarse un chupete de estas características tan similares, se minimiza este problema.

¿Cuándo debe utilizarse el chupete y cuándo dejar de hacerlo?

El uso del chupete se ha extendido enormemente, lo que hace que surjan dudas continuamente acerca de cuándo comenzar a utilizarlo y cuándo parar. Y es que los bebés tienen una necesidad constante de succionar, por lo que este invento es muy útil para calmar esa sensación.

¿Cuándo comenzar a utilizar el chupete?

En primer lugar, hay que tener en cuenta que el uso del chupete no es algo obligatorio, sino opcional. Esto significa que si el bebé no quiere utilizarlo o no se siente cómodo con él, no habría ninguna necesidad de forzarlo. Ahora bien, el uso de este objeto puede realizarse desde un inicio cuando el bebé nace.

Sin embargo, es cierto que se recomienda esperar un tiempo hasta que el ritmo de leche de la madre se regule. En los inicios de la maternidad, el bebé tiene que chupar el pecho para que la leche se produzca y, por ello, si cuenta con el chupete, es posible que parte de su necesidad de succión se vea minimizado.

En cualquier caso, una vez que la madre haya regulado su ritmo de producción de leche, el chupete puede comenzar a utilizarse sin problema. Eso sí, debería tenerse en cuenta que el uso de esta herramienta no debería excederse y utilizarse sin sentido, pues es interesante que el bebé también mantenga la boca abierta durante bastante tiempo.

¿Cuándo retirar el chupete?

Antes de nada, hay que dejar claro que no existe una edad exacta a la que retirar el chupete de los niños. No obstante, sí que hay ciertas recomendaciones dadas por los pediatras que pueden seguirse. Y es que una edad estimada para quitar esta herramienta es antes del año. Esta es la edad normal a la que la mandíbula comienza a desarrollarse y los dientes empiezan a salir. Por tanto, y con el objetivo de no interferir en estos dos procesos, se recomienda no utilizar ya el chupete.

Dado que algunos niños tienen dificultades para deshacerse de él, lo mejor es ir retirándolo paulatinamente. Lo mejor es que a partir del año y medio o dos años se utilice en exclusiva para dormir. Esta es la clave para que una vez que comiencen la etapa escolar, este utensilio se haya quitado por completo. En cualquier caso, la retirada debería ser sin exigencias y motivando al niño para que deje de utilizarlo.

Conclusión

En definitiva, el chupete es una de las herramientas que más ayuda durante la época de la maternidad. Este objeto tan necesario sirve para calmar al bebé y disminuir el riesgo de padecer algunas enfermedades. Sin embargo, hay que saber qué chupetes utilizar y cuándo hacerlo. Si hay alguna duda a este respecto, nuestro seguro médico puede ayudarnos a concertar citas con profesionales para que nos expliquen a la perfección cómo utilizarlo.

 

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