La embolia pulmonar es la expresión clínica del enclavamiento de un trombo hemático en el árbol pulmonar. Se origina por múltiples factores y enfermedades, pudiendo ser tan leve que sea inadvertida desde el punto de vista clínico o tan violenta que cause la muerte de manera súbita

Esta enfermedad es un gran reto para los médicos, por lo que te recomendamos que sigas leyendo para conocer con mayor detalle qué es una embolia pulmonar, sus principales causas, síntomas, y por qué es importante contar con un seguro médico que cubra los posibles tratamientos. 

¿Cuáles son los pacientes con riesgo de padecer una embolia pulmonar?

Además de saber qué es una embolia pulmonar, es imprescindible que conozcas las características generales que cumplen las personas con mayor riesgo de padecer la enfermedad, además de las principales circunstancias y dolencias previas que pueden desencadenarla:

Encuentra tu seguro médico desde 9€ al mes

LO QUIERO
  1. Edad superior a los 40 años.  
  2. Enfermedades oncológicas como el adenocarcinoma 
  3. Sepsis. Sobre todo, después de una operación y casi siempre por gérmenes gramnegativos. 
  4. Trombosis venosa profunda presente. 
  5. Antecedentes anteriores de embolia pulmonar 
  6. Trastornos circulatorios periféricos y venas varicosas 
  7. Traumatismos importantes de los miembros inferiores con o sin cirugía 
  8. La anestesia general con otros factores asociados. 
  9. Tiempos quirúrgicos prolongados. 
  10. Terapia estrogénica con mayor riesgo si se asocia con tabaquismo. 
  11. Transplantes renales, cirugías correctoras de escoliosis o prótesis totales de cadera. 
  12. Inmovilización prolongada por más de 3 días en las últimas 4 semanas. 
  13. Embarazo y puerperio inmediato asociado con preeclampsia, eclampsia o cesárea, con asociación o antecedentes de trombosis venosa profunda. 
  14. Enfermedades del corazón como insuficiencia cardíaca congestiva, fibrilación auricular crónica, infarto del ventrículo derecho y endocarditis bacteriana. 
  15. Enfermedades pulmonares obstructivas crónicas como la hiperviscosidad sanguínea, hipertensión pulmonar y las infecciones frecuentes. 
  16. Viajes aéreos de largas distancias.  
  17. Obesidad, tabaquismo, alcoholismo. 
  18. Quimioterapia del cáncer. 
  19. Hipercoagulabilidad.  
  20. Factores genéticos como el déficit de proteína C y S.
[action full_width="yes" content_in_grid="no" type="normal" text_font_weight="900" show_button="yes" button_size="large" button_target="_self" padding_top="5" padding_bottom="5" text_size="30" button_text_color="#ffffff" button_hover_text_color="#dd3333" button_background_color="#dd3333" button_hover_background_color="#ffffff" background_color="#ffffff" button_text="LO QUIERO" button_link="https://sanitas.isalud.com/?campaign=BLOG-SA-PROMO " button_hover_border_color="#dd3333"]Sanitas: Disfruta de 1 año de seguro gratis[/action]

¿Cuáles son los síntomas de una embolia pulmonar?

Los síntomas asociados a este tipo de embolia dependerán de la rama de la arteria pulmonar afectada y del área de irrigación interrumpida. 

La relación entre trombosis venosa profunda o síndrome de la clase turística (como también se le conoce) y embolia pulmonar es obligada. En la práctica no se pueden desvincular. La mortalidad se incrementa con la edad y predomina en el sexo masculino. Los síntomas son de comienzo súbito por lo general: 

  1. La disnea brusca o falta de aire es el síntoma más frecuente que te permitirá identificar que estás sufriendo una embolia pulmonar. La presencia simultánea de disnea, síncope y cianosis (coloración violácea de la piel), sugiere la existencia de un embolismo masivo.  
  2. Por su parte, la unión de dolor precordial (en el pecho), tos y hemoptisis (esputo de sangre), sugiere un embolismo pulmonar pequeño cercano a la pleura. El dolor torácico se halla presente en un tercio de los casos, y su origen puede ser pleurítico, debido a la reacción pleural, o anginoso, debido a la isquemia miocárdica. Hay que tener en cuenta que la hemoptisis, clásicamente considerada como signo típico de la embolia pulmonar, aparece en menos del 10 por ciento de los casos. 
  3. La polipnea (aumento de la frecuencia y profundidad respiratoria) puede aparecer en forma de respiración rápida y superficial.  
  4. El examen físico de estos pacientes por el médico de asistencia puede revelar signos de disfunción del ventrículo derecho del corazón, como ingurgitación de las venas del cuello y soplo. 
  5. Del mismo modo, los signos físicos de probabilidad de embolia pulmonar pueden ser vagos e inconscientes y, por tanto, ayudan poco al diagnóstico. En la mayoría de los casos de embolia importante, la hipertensión pulmonar aguda suele reforzar el segundo tono pulmonar, aunque la taquicardia que aparece frecuentemente puede enmascarar la auscultación cardiaca.

¿Cuáles pueden ser las causas de la embolia pulmonar?

Por lo general los émbolos pulmonares son de grasa, gaseosos, por líquido amniótico y por cuerpos extraños. Vistos como complicaciones en algunos pacientes quirúrgicos (como los amputados o en la cirugía protésica o cardiovasculares), obstétricos y lesionados complejos. Algunas modalidades deportivas como el buceo describen también la embolia pulmonar como una de sus complicaciones más temidas. También en los pacientes con trastornos en la coagulación. 

El 95 por ciento de los émbolos provienen de los coágulos alojados en el sistema venoso profundo de las extremidades inferiores, los que se ubican en las zonas venosas proximales como ilíacas, femorales y poplíteas.  

Con mayor frecuencia produce una embolia pulmonar el sistema venoso profundo por debajo de la rodilla, que es donde con mayor frecuencia se producen los trombos (coágulos en el interior de un vaso sanguíneo por lesión del mismo vaso). Cuando se desprende ese trombo del vaso sanguíneo afectado, entonces viaja por la circulación y se conoce con el nombre de émbolo. En dependencia de su tamaño y características generales, el émbolo puede ser pequeño y pasar desapercibido hasta ser eliminado, sin causar ningún daño o síntoma u obstruir un territorio circulatorio importante como lo es el pulmonar.  

¿Cómo recuperarse de una embolia pulmonar?

Una vez que conoces qué es una embolia pulmonar, sus síntomas y posibles secuelas, es necesario que entiendas que la recuperación va a depender fundamentalmente del estilo y calidad de vida como estés llevando.  

En este sentido, la recuperación de una embolia pulmonar resulta más tardía en un paciente que tenga más de un factor de riesgo asociado (dígase un paciente obeso, fumador, con hipercolesterolemia e hipertrigliceridemia, con malos hábitos dietéticos, entre otras muchas características que se le suman).  

Unido a esto se toman otras medidas terapéuticas para ayudar a la recuperación más pronta del paciente, cuyo coste estará cubierto si se cuenta con un seguro de salud de plenas garantías.  

Valora este artículo

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here