La conjuntivitis es un problema ocular frecuente que afecta a jóvenes y adultos, caracterizado por tener síntomas bastante molestos. Para evitar el contagio, es conveniente conocer a qué nos enfrentamos, detectar sus síntomas principales y tratar a tiempo esta incómoda enfermedad ocular. Además, hay que tener en cuenta que su influencia puede aumentar con la llegada de la primavera, donde son más patentes los problemas alérgicos. De hecho, es bueno saber que una variante de la infección está directamente relacionada con el polen, que puede generar una inflamación de la conjuntiva y dar al ojo el clásico aspecto rosado.

Qué es la conjuntivitis

La conjuntivitis es una inflamación de la conjuntiva, membrana mucosa transparente que recubre la esclerótica del ojo y cubre la parte interna de los párpados.

La zona de la conjuntiva tiene diminutos vasos sanguíneos que cuando se inflaman, le confiere al ojo ese aspecto rojizo que destaca sobre la parte blanca del globo ocular. La mayoría de las conjuntivitis tienden a ser benignas y suelen ser provocadas por una infección, una alergia, ojos secos o alguna sustancia irritante.

Principales síntomas

Los síntomas más comunes que suelen acompañar a la conjuntivitis son los siguientes.

Enrojecimiento visible

Uno de los síntomas más fáciles de reconocer es observar un enrojecimiento en la esclera del ojo y muy probablemente en el interior de los párpados.

Ojos llorosos

Los ojos llorosos son un exceso de lágrimas que buscan limpiar la superficie del ojo y eliminar cuerpos extraños.

Secreciones oculares

Al despertar notamos los ojos pegajosos con secreciones transparentes, blancas o de color amarillo. Cuando la responsable es una bacteria se observan costras en los párpados con coloración amarilla o verdosa. Cuando es un virus suele generar secreciones transparentes en ambos ojos.

Comezón en los ojos

La picazón y el ardor en los ojos suele ser el principal síntoma de la conjuntivitis alérgica. Algunas veces, es posible experimentar la sensación de tener un grano de arena en los ojos y la urgente necesidad de frotar la superficie del globo ocular.

Fotofobia

La conjuntivitis suele manifestar una intolerancia a la luz fuera de lo común.

Las lentes de contacto se mueven

Cuando hay indicios de conjuntivitis las lentes de contacto se mueven y se vuelven incomodas. La conjuntivitis bacteriana es frecuente en las personas que usan lentes de contacto y tienen una higiene deficiente a la hora de colocar y retirar la lentilla.

Cómo se trata la conjuntivitis

Para tratar la conjuntivitis y evitar contagios innecesarios debemos conocer las causas que provocaron la enfermedad.

Conjuntivitis infecciosa

Sus síntomas pueden durar hasta dos semanas para luego desaparecer sin necesidad de un tratamiento específico. Es muy contagiosa y suele estar relacionada con virus y bacterias afectando por lo general a uno de los ojos y propagándose al otro con rapidez. El tratamiento es sintomático, de cara a prevenir posibles contagios y mejorar las molestias. En ocasiones, el oftalmólogo receta gotas con antibióticos, pomadas o lavados al despertar, con gasas asépticas y agua tibia.

La conjuntivitis alérgica

La alergia a un tipo de sustancia puede provocar la inflamación del tejido conjuntivo. La alergia al polvo, al polen y a los ácaros son factores comunes que afectan a miles de ciudadanos de todo el mundo. Cuando existe conjuntivitis alérgica, los principales tratamientos consisten primeramente en: evitar y mitigar las causas que provocan la alergia, usar lágrimas artificiales y en algunos casos administrar colirios antihistamínicos. Cuando hablamos de colirios medicados es recomendable consultar con un profesional.

La conjuntivitis por irritación

A veces el ambiente donde nos movemos está cargado de sustancias químicas irritantes, otras veces las causas pueden responder a productos cosméticos que generan la inflamación del párpado. El tratamiento básico es detectar y evitar el producto irritante, y mediante lágrimas artificiales hidratar y lavar bien los ojos. El oftalmólogo puede recetar colirios para disminuir la hinchazón y aliviar los síntomas de enrojecimiento y picazón.

Evitar el contagio

Un punto clave es evitar el contagio ante cualquier síntoma de conjuntivitis, para no transmitir la infección a familiares o amigos. Para no propagar este tipo de enfermedades oculares, es conveniente seguir las siguientes recomendaciones que mostramos a continuación.

Lavar las manos

Algo fundamental para no transmitir virus y bacterias a otras personas es lavarnos asiduamente las manos con abundante jabón, e insistir sobre todo en la zona de las uñas.

No frotar los ojos

A pesar del picor que genera la conjuntivitis, debemos evitar frotar los ojos. Al aplicar gotas o pomadas es importante lavar bien las manos y crear un ambiente aséptico.

Limpieza de ojos

Al despertar es recomendable lavar la secreción del ojo enfermo con un paño aséptico desechable. Conviene mantener las manos bien limpias antes y después de la higiene de los ojos.

Trata los ojos de forma independiente

No debemos usar el mismo paño o frasco de gotas de un ojo enfermo a un ojo sano. Conviene tratar los ojos de manera independiente para evitar la transmisión de la enfermedad.

No usar la piscina

El agua de la piscina tiene cloro y puede causar una mayor irritación en la mucosa de los ojos. Lo mejor es evitar los baños hasta que la conjuntivitis haya desparecido totalmente.

Evitar las lentes de contacto

Mientras dure la enfermedad difícilmente podremos usar lentes de contacto, si no hay otra alternativa conviene  utilizar lentillas desechables.

No compartir objetos personales

Es importante no compartir objetos personales que puedan entrar en contacto con los ojos. Por ejemplo: sábanas, toallas, perfiladores de ojos y gafas de sol.

Reemplaza los cosméticos

Hay dos opciones si no queremos volver a contagiarnos, limpiar a conciencia los cosméticos o cambiarlos por otros nuevos.

Maximiza la higiene

Es importante extremar la higiene de suelos, barandillas y pasamanos con productos desinfectantes, sobre todo si hay niños pequeños en la casa.

En resumen, la conjuntivitis constituye una de las enfermedades más comunes en la población, con una facilidad de contagio elevada.

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