El envejecimiento celular es un proceso natural en todos los seres vivos. Sin embargo, si tenemos hábitos saludables, podemos hacer que no aparezca prematuramente, ya que hay muchas acciones que realizamos en el día a día que podrían acelerarlo.

1. El estrés y la falta de sueño

El estrés está directamente relacionado con la falta de sueño. Todos nos exponemos en ocasiones a situaciones de este tipo, sin embargo, cuando el estrés se hace cotidiano, nuestro organismo comienza a generar cortisol. Con esta hormona, se disminuirá el colágeno de nuestro cuerpo, lo cual se traducirá en la pérdida de la tensión natural de la piel y de la flexibilidad, haciendo que el envejecimiento se acelere. Además de generar arrugas, el cortisol disminuye la producción de la hormona del sueño y, a su vez, la falta de sueño hace que la piel pierda en gran medida su capacidad para regenerarse.

2. El consumo de tabaco y alcohol

El consumo de alcohol y de tabaco es malo para nuestro organismo a muchos niveles, siendo también uno de ellos el envejecimiento celular. En el caso del consumo de bebidas alcohólicas, lo que ocurre es que la piel sufre sequedad, puesto que afecta a los niveles de humedad, lo cual, a su vez, hace que aparezcan rasgos característicos de la edad de manera prematura. Si se toma en cantidades moderadas, no ocurre, pero un consumo diario y en exceso causa numerosos problemas.

Por su parte, el tabaco no se aconseja en ningún caso, ni siquiera de manera moderada, acelerando también el envejecimiento de las células. El mayor o menor envejecimiento dependerá de la cantidad de tabaco que consumas, de los años que lleves fumando, de la cantidad de monóxido de carbono que consumes y de tu metabolismo nicotínico. Dejar de fumar frena el proceso de envejecimiento, el cual, a su vez, se va acelerando rápidamente a medida que cumples años de fumador.

3. La falta de ejercicio físico

La actividad física nos trae un sinfín de beneficios relacionados con nuestra salud y con nuestra calidad de vida. No solo contribuirá a frenar el envejecimiento de nuestras células, sino que también liberará endorfinas y hará que nos sintamos más animados. A su vez, mejora nuestro colesterol y nuestro metabolismo, reduciendo el riesgo de enfermedades como la cardiopatía coronaria. Con treinta minutos al día es más que suficiente para frenar dicho envejecimiento y estar mucho más saludables.

4. Exponerse mucho al sol

Si bien es cierto que tomar el sol nos suele dejar una piel preciosa y bronceada, los rayos solares en exceso son perjudiciales para la misma. El sol es necesario en nuestras vidas y es la forma natural de la que disponemos para obtener la cantidad necesaria de vitamina D en nuestro organismo, la cual es fundamental. Sin embargo, el sol se debe tomar de forma controlada y responsable. Hace años que se lleva advirtiendo de lo perjudicial que es estar en el sol sin protección, sobre todo si es durante mucho rato.

La protección al tomar el sol es necesaria, ya que así reduce el impacto en nuestra piel de los rayos de sol, que genera numerosos problemas cutáneos. Debemos evitar exponer la piel, sin protección, a los rayos UV del sol, ya que no solo acelera el envejecimiento de nuestras células y causa arrugas, sino que también daña las células sanas e incrementa el riesgo de que acabemos sufriendo cáncer de piel.

5. La mala alimentación

La alimentación adecuada es clave en todos los aspectos de nuestra vida y es fundamental para sentirnos bien y con más energía. No estamos hablando de realizar dieta, sino de crear una serie de hábitos saludables como incrementar el agua que bebemos, reducir las grasas saturadas, la cafeína, los carbohidratos o el azúcar, así como la carne roja, de modo que evitemos el envejecimiento prematuro de nuestras células.

A su vez, es recomendable disminuir los aceites vegetales que tomamos, ya que muchos están procesados con disolventes químicos que hacen que el cuerpo se oxide y se rompan las membranas de las células. Del mismo modo, el consumo excesivo de leche es perjudicial, ya que cada vez resulta más difícil su absorción y puede generar intolerancia. La comida muy especiada, podría expandir los vasos sanguíneos acelerando igualmente el envejecimiento de las células.

6. Radiadores y aires acondicionados

El envejecimiento de las células en este caso es debido a la falta de humedad. Además de que es necesario ventilar cada hora los espacios cerrados en los que ponemos radiadores o aires acondicionados, se recomienda que cuando estemos un gran número de horas expuestos a ellos, utilicemos un humidificador para evitar el envejecimiento prematuro, ya que la humedad óptima es del 55 %.

En definitiva, el envejecimiento celular se puede retrasar si seguimos ciertos hábitos saludables en nuestro día a día, evitando todos los mencionados hasta ahora. Con pequeños cambios en nuestra rutina diaria, podemos llegar a conseguir incrementar la vitalidad de nuestras células, así como nuestra calidad de vida.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here