El índice glucémico es un valor de los alimentos con carbohidratos directamente relacionado con el nivel de azúcar en sangre. Por lo tanto, debemos tener especial cuidado con él cuando padecemos algún tipo de diabetes. Además de los diabéticos, las personas que sufren otras enfermedades metabólicas también deben tenerlo en consideración para mejorar su salud. Es el caso de las mujeres que padecen Síndrome de Ovario Poliquístico.

¿Qué es el índice glucémico?

Se trata del parámetro que se usa para definir la velocidad con la que una determinada cantidad de alimentos con carbohidratos se transforman en glucosa y llegan a la sangre.

Para establecerlo, se considera que la glucosa pura tiene un valor de 100. De esta manera, si un alimento tiene un IG de 40, significa que aumenta el azúcar en sangre de una persona un 60 % menos que la glucosa. Existen diversas tablas que relacionan los alimentos que contienen carbohidratos con su valor de IG en una determinada cantidad, para que podamos tener una idea clara de lo que representa su ingesta.

¿Por qué es importante el IG de un alimento?

Conocer el valor del IG de un carbohidrato es una información útil que nos permite predecir qué respuesta tendrá el organismo a la hora de tomar ciertos alimentos. De todos modos, hay que tenerlo en cuenta siempre pensando en la combinación de alimentos que tomamos en una misma ingesta. Además, debemos pensar que nos ayuda a evitar algunas hiperglucemias e, incluso, picos de azúcar en sangre después de las comidas.

Los valores de IG

Todos los alimentos que contienen carbohidratos en alguna cantidad, tienen un IG. A nivel general, podemos establecer tres grandes intervalos en los que encajarlos:

·El IG alto presenta valores entre 70 y 100

·El IG medio se sitúa entre 40 y 70

·EL IG bajo es inferior a 40

Índice glucémico y calorías

Uno de los mitos que circula alrededor del IG de un alimento es su relación con las calorías que aporta. Muchas veces pensamos que un carbohidrato nos va a engordar solamente porque tiene un valor de IG alto. En realidad, estos parámetros no tienen por qué estar relacionados. Podemos estar ante un alimento muy calórico –por ejemplo, por su alto contenido en grasas– pero que tenga un IG bajo. Por lo tanto, afectará a nuestro peso pero no a la diabetes.

El IG de algunos alimentos

Si somos diabéticos o tenemos que controlar el IG de los alimentos que ingerimos por algún otro motivo de salud, debemos ser conscientes de cuáles tienen un valor más bajo y, por lo tanto, son aptos para la mayoría de personas.

El pan de centeno, los boniatos, la manzana, los arándanos y el yogur tienen un IG muy bajo. Además, otros alimentos como las nueces, la avena o las legumbres están en valores parecidos y tienen una ventaja añadida: su alto contenido en fibra. Por lo tanto, son saciantes y nos ayudan a favorecer el tránsito intestinal. Asimismo, la fibra nos ayuda a que el proceso de absorción de los alimentos ricos en carbohidratos sea más lento y equilibrado, lo que favorece el control de la elevación del nivel de azúcar en sangre.

IG y diabetes

Los alimentos con un IG alto aumentan de manera rápida la glucosa en el cuerpo, y esto puede tener consecuencias muy negativas para nuestra salud si padecemos algún tipo de diabetes. En cambio, los de valor bajo hacen que este crecimiento sea mucho más lento. Por lo tanto, es mucho más fácil que controlemos la enfermedad de manera efectiva.

Aunque tendemos a poner en una misma categoría todos los carbohidratos, la verdad es que no todos estos alimentos funcionan igual en el cuerpo. Unos trabajan más lentamente que otros y, por lo tanto, pueden ser una herramienta muy válida para conseguir estabilizar el nivel de azúcar en sangre.

De todos modos, debemos tener en cuenta que solamente el hecho de conocer el IG de un alimento no es la solución para controlar la diabetes. Es importante que tengamos presente que algunos alimentos varían de IG según si están más maduros o no (como en el caso de la fruta) o su nivel de cocción, como ocurre en la pasta.

Planificar las comidas teniendo en cuenta el IG de los alimentos y sus posibles variaciones nos permite también combinar en un mismo plato algunos con parámetros diferentes para lograr una dieta equilibrada.

En definitiva, podemos decir que el índice glucémico de un alimento es un factor muy importante para entender cómo los alimentos afectan al organismo y, especialmente, a las personas que padecen de diabetes. Equilibrar la ingesta de alimentos de la dieta de una persona diabética es el requisito indispensable para que una persona que tiene esta enfermedad pueda estabilizarla en todo lo posible y, en consecuencia, disfrutar de una calidad de vida mucho mayor.

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