La enuresis afecta a muchos niños durante la noche y no debe tratarse como un problema grave, salvo en determinados casos. En este artículo explicamos qué es, los tipos que existen y cuáles son las causas más comunes. Igualmente, desarrollaremos cuáles son los tratamientos más efectivos para solucionar este problema.

¿Qué es la enuresis y qué tipos existen?

Es un término médico que define a la incontinencia urinaria que presentan algunos niños en el transcurso de la noche, sobre todo, porque las horas de sueño son más largas. Muchos pequeños sufren este trastorno y se hacen pis en la cama, de forma involuntaria, en el período de tiempo en el que están durmiendo, ya que les cuesta asimilar que su vejiga está llena.

En lugar de nocturna, puede darse el caso de la incontinencia diurna. Sin embargo, son dos condiciones distintas que deben tratarse de diferente forma. En ambos casos se trata de un acto inconsciente y suele presentarse en un porcentaje del 10 % en niños de hasta 5 años, reduciéndose hasta el 2 % en adolescentes de 15.

Todo depende del desarrollo del niño para controlar su propia vejiga, ya que en la niñez el período de maduración es muy diferente en cada persona. Hasta los 3 años es muy difícil que controlen su micción nocturna. A partir de ese momento y hasta los 8 años cada niño lo hará a su propio ritmo.

Nosotros como adultos debemos ser pacientes y comprensivos para no crear un trauma en el pequeño. No obstante, siempre podremos consultar con el médico para que determine si es un proceso normal o está asociado a otra patología. Para que tengamos la tranquilidad de ser atendidos con rapidez y eficacia, aconsejamos contratar un seguro de salud.

¿Qué causas son las más comunes en la incontinencia urinaria de los niños?

La causa principal viene determinada por la relajación absoluta al dormir profundamente y no darse cuenta de que su vejiga está al límite. En muchas ocasiones, las causas son hereditarias. Si el padre o la madre padeció incontinencia en la niñez es posible que el pequeño también la padezca.

Por otra parte, en los casos más extraños que sí deben ser tratados por un médico, la aparición de este trastorno puede deberse a que el niño es diabético del tipo 1 o a que tenga defectos congénitos en el tracto urinario. Sin embargo, estos síntomas no solo harían acto de presencia por la noche, sino también durante el día. Por todo ello, si el niño  presenta esta afección únicamente por la noche, los padres no deben preocuparse.

En algunas ocasiones, el problema puede estar derivado de conductas rebeldes o emocionales que les crean ansiedad. Por ejemplo, para conseguir protagonismo ante la llegada de un nuevo hermano, por la reciente separación de los padres o simplemente por una mudanza. En todos los casos, debe tratarse el problema con delicadeza, nunca culpando al niño porque podría crearle problemas de autoestima.

¿Qué tratamiento existen dentro del seguro de salud?

La mejor solución es la paciencia, pero tal y como hemos mencionado, si las causas están ligadas a patologías en el organismo resulta recomendable solicitar cita con el pediatra del niño.

También es conveniente pedir una revisión si la incontinencia se presenta durante el día y el niño tiene más de 6 años o si, tras un período de 6 meses sin padecer este trastorno, aparece de forma repentina y persistente.

Tratamientos y medicamentos

En el caso de que, tras una revisión exhaustiva, el pediatra determine que existe una causa física en el pequeño que motive la incontinencia diurna, preescribirá, casi con total seguridad, antibióticos por si hubiera infección.

Si el trastorno solo se manifiesta por la noche, el médico podría recetar una hormona desmopresina, con propiedades antidiuréticas, para casos aislados. Por ejemplo, si se queda a dormir en casa de algún amigo o se va de campamento unos días. Este medicamento es muy ventajoso, ofreciendo resultados positivos en un 70 % de los casos. Además, los efectos son inmediatos y constituye un sistema discreto para que las personas de alrededor no se percaten del trastorno del niño.

Existen otros tratamientos como las alarmas que detectan las primeras gotas de orina y emiten una señal, para que el niño se levante y pueda hacer pis en el baño, o los pañales especiales con forma de calzoncillo o braga. Sin embargo, solo son efectivos para que no manchen la ropa y las sábanas, no para hacer madurar sus vejigas.

En conclusión, la enuresis debe tratarse con mucha prudencia para no herir los sentimientos del niño y contar con la ayuda de un médico en aquellos casos que se salen de la normalidad. Recalcamos la ventaja de tener un seguro de salud para gozar de la tranquilidad de disponer de un pediatra particular y cercano que siempre esté disponible para atender nuestras consultas con urgencia.

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