La artrosis es una enfermedad degenerativa, también conocida como osteoartritis o artropatía degenerativa, artritis deformante, artritis postraumática o hipertrófica. Afecta a ambos sexos, pero es un poco más frecuente en el sexo masculino, antes de los 45 años de edad. En las mujeres, después de los 55 años. Ataca a todas las articulaciones, en especial las que más se utilizan y las que soportan peso.

Los síntomas de la artrosis se caracterizan por el deterioro progresivo y la pérdida del cartílago articular, que se acompaña de proliferación de hueso nuevo y de tejidos blandos dentro y alrededor de la articulación afectada.

El impacto que tienen los síntomas de la artrosis sobre la calidad de vida y la productividad de los individuos que la padecen es alta, por lo que es importante contar con un seguro médico que pueda cubrir los costes del diagnóstivo y los tratamientos para combatir la enfermedad. Nuestra experiencia es amplia en estos temas, así que comunícate ya y te guiaremos en las mejores propuestas.

¿Cómo se clasifica la artrosis?

La artrosis e clasifica en:

  1. Primaria o idiopática. No se identifican factores predisponentes
  2. Secundaria: Se detectan causas predisponentes como anormalidad congénita, problemas metabólicos o traumatismos previos.

 

¿Cómo prevenir la artrosis?

Para saber cómo prevenir la artrosis es necesario actuar sobre sus causas. La enfermedad ocurre cuando las fuerzas de desgaste y destrucción exceden la limitada capacidad de reparación del cartílago articular.

El desgaste del cartílago da como resultado una pérdida progresiva de la superficie cartilaginosa con exposición del hueso subcondral. Esto genera nuevas formaciones de hueso en las márgenes del cartílago articular. Por lo general, casi siempre hay algunas causas predisponentes que aceleran el proceso de desgaste y destrucción.

Las principales de la artrosis son:

  • Obesidad o sobrecarga de peso.
  • Irregularidad de la superficie articular después de fracturas.
  • Defectos congénitos del desarrollo.
  • Alteraciones internas como meniscos rotos y cuerpos libres.
  • Senilidad por la pérdida de la capacidad de reparación, en la medida en que la persona se va volviendo más vieja.
  • Enfermedad previa que haya dañado el cartílago articular, por ejemplo la artritis reumatoidea.
  • Alteraciones del soporte óseo por mal alineamiento de la articulación, por ejemplo, tibia vara.

 

¿Cuáles son los síntomas de la artrosis?

Los síntomas de la artrosis, por lo general, se limitan a una o pocas articulaciones. Estos síntomas se evidencian más por la incapacidad funcional, que afectan a la columna cervical, las caderas y rodillas fundamentalmente. Los síntomas suelen comenzar de manera insidiosa y gradual, con un dolor en las articulaciones poco localizado, profundo y molesto, que aumenta, imperceptiblemente, durante meses y años al utilizar o movilizar la articulación afectada. Se alivia o desaparece con el descanso o el reposo.

En la mañana suele haber rigidez de la articulación o de las articulaciones afectadas. También durante el día, después de períodos de inactividad de alrededor de 15 minutos o menos, y mengua frecuentemente con la actividad. Se intensifica con las temperaturas bajas, ya que estas permiten una mayor inflamación sinovial.

Las antralgías (que a veces dependen de la falta de algún elemento protector que apoye la articulación) o la mayor presión venosa dentro del hueso, o ambos factores, suelen despertar al paciente en la noche. La articulación afectada, al no soportar los pesos que se le imponen, se ve limitada en el movimiento, se subluxa y se deforma, lo que imposibilita la corrección activa o pasiva a la normalidad.

Síntomas de la artrosis de cadera

Es más común en el sexo masculino. Frecuentemente ataca un solo lado, el dolor se percibe generalmente en la ingle o en los trocánteres mayores, glúteo o cara anterior o interna de los muslos. En algunos pacientes puede existir cojera en la medida en que la enfermedad evoluciona y el dolor aparece al pasarse de la posición sentada a la de pie.

Síntomas de la artrosis de rodilla

Afectan los compartimentos internos, externos y rotulofemoral con dolor difuso o localizado, que se agrava con el movimiento. Hay rigidez después de la inactividad y la rodilla puede “trabarse” por algún resto o fragmento de cartílago. También puede ceder rápidamente y distenderse por dolor reflejo.

Síntomas de la artrosis cervical

Como se afectan los discos intervertebrales y los ligamentos paraespinales, se presenta un dolor localizado o radiado a la región entre las dos escápulas, hombros y manos. Si hay compresión de las arterias vertebrales, se producen manifestaciones por vértigo, nistagmo, diplopía, ataxia, que suelen ser intermitentes y estar en relación con la posición de la cabeza.

Tratamiento de la artrosis

El tratamiento eficaz se debe encaminar a la corrección de factores físicos y bioquímicos y a evitar el dolor y la incapacidad. Es importante evitar el desuso y abuso de la articulación afectada. Así como evitar la actividad y ejercicios que produzcan dolor por más de 1 hora.

  • La fisioterapia contribuye a aliviar el dolor y el espasmo.
  • Realizar ejercicios y programas para evitar la obesidad (los ejercicios para la artrosis como tal no existen).
  • Usar siempre que sea necesario bastones y muletas para ayudar a transferir el apoyo.
  • Tratamiento farmacológico con analgésicos, vitaminas y antinflamatorios.
  • Tratamiento quirúrgico como la artroplastia y artrodesis, en los casos que no mejoran con el tratamiento conservador.
Los síntomas de la artrosis
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