Cada vez son más las personas que deciden hacer deporte y probar deportes como el running. No obstante, es importante que no tengamos prisa a la hora de coger forma o perder peso, ya que lo más importante es ir con cuidado y evitar lesiones. Para ello podemos seguir muchos consejos sobre cómo correr o cuáles son las mejores zapatillas y así evitaremos contratiempos en los primeros días.

Lesiones más comunes a la hora de correr

No cabe duda de que el coronavirus ha cambiado nuestras vidas, ya sea directa o indirectamente en aspectos que van desde lo laboral hasta lo personal. De hecho, muchos corredores habituales han tenido que usar los espacios de su vivienda para ganar los metros suficientes con los que establecer un recorrido.

Sin embargo, hay que tener cuidado con estos aspectos, puesto que pueden derivar en lesiones al no estar acostumbrados, o bien llevar a una costumbre poco habitual de hacer este tipo de deporte en casa. Además, esto también ha llevado a que una vez que las medidas de confinamiento se hayan relajado y las personas puedan hacer deporte y otras actividades, quieran seguir con lo que comenzaron en casa.

No obstante, aquí sí debemos hacer hincapié en el riesgo que esto supone, sobre todo cuando no se tiene la costumbre de hacer muchos kilómetros y los queremos hacer de una vez. Por ello, en estas líneas destacaremos algunas lesiones que se dan en el mundo del running a causa de una mala práctica.

- Lesiones de tobillo: el tobillo es una de las articulaciones que mejor preparación debe tener a la hora de correr. De hecho, es recomendable que sea uno de los primeros ejercicios de calentamiento porque dependiendo del estado del tobillo, tendremos una mejor o peor carrera. En cambio, si no cuidamos esta articulación, podemos sufrir desde esguinces de grado I hasta grado III y distensiones que afecten a los ligamentos, llevando a un problema mucho peor.

- Fascitis plantar: se trata de una lesión bastante común entre los aficionados al running y afecta a toda la planta del pie, llevando incluso a problemas de apoyo en los siguientes días. Esto puede deberse a muchos factores como el tipo de pisada, el terreno por el que vayamos o las zapatillas que usemos, de ahí que sea un aspecto para tener muy en cuenta.

- Roturas musculares: como todo deporte, el running también implica riesgos de sufrir lesiones en todos los músculos de las piernas. Hay que decir que en carrera larga es complicado sufrir una rotura que implique varios días de baja, pero sí hay que vigilar la fatiga muscular para que no lleve a una rotura por correr más tiempo del debido, sobre todo para las personas que están empezando.

Consejos para evitar lesiones en el running

Hacer deporte siempre debe ir de la mano con la responsabilidad y el cuidado de uno mismo. Por ello, es importante saber medir nuestra fuerza para evitar cualquier tipo de lesión que no solo nos impida entrenar, sino que también pueda afectar a nuestra rutina en general. De esta manera, destacaremos unos consejos bastante útiles para esquivar estas molestas lesiones:

1. Estiramientos y calentamiento: antes de comenzar a entrenar, debemos preparar bien nuestras piernas con ejercicios de estiramiento y un calentamiento previo para ir adaptando los músculos a lo que vendrá después. Además, también es importante que estas acciones las llevemos a cabo una vez finalizada la carrera.

2. La importancia de la hidratación: con el calor debemos tener muy presente la hidratación cada cierto tiempo durante la carrera, sobre todo si estamos empezando. Igualmente, cuando acabemos tenemos que beber para recuperar el líquido que hemos perdido como consecuencia del sudor.

3. Ir de menos a más: es fundamental que tengamos presente que toda actividad deportiva que comencemos debe seguir unas etapas, porque al final estamos hablando de nuestra salud. Por tanto, no es saludable que empecemos a hacer running y queramos hacer una maratón al final de la primera semana, sino todo lo contrario. Resulta bastante positivo marcarnos unas metas para tener una motivación inicial e ir incrementando la distancia o el ritmo para correr con seguridad.

4. Escoger bien las zapatillas: este aspecto también es fundamental, ya que con ello tendremos más garantías de las zapatillas que nos pueden ayudar a correr mejor. Para ello podemos acudir al estudio de nuestra pisada, algo que puede solicitarse al seguro médico si se tiene.

5. Medición de la pisada: estos mismos estudios también son buenos para medir la pisada y ayudarnos a elegir la zapatilla, pero también para avisarnos si tenemos problemas como los comentados anteriormente.

En definitiva, para evitar lesiones es recomendable seguir estos consejos y ante cualquier imprevisto, parar, sobre todo si hemos comenzado a correr después del confinamiento y tras un largo periodo de inactividad.

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