El ácido hialurónico es un compuesto orgánico que se encuentra de forma natural en el cuerpo humano, en la piel, los tejidos y los cartílagos. Tiene la capacidad de mantener los tejidos hidratados y ralentizar el proceso de envejecimiento. Evita que la piel pierda firmeza y elasticidad.

A partir de los 35 años, la cantidad de ácido hialurónico en el organismo comienza a reducirse, para llegar a los 50 años a la mitad de su valor. Este hecho acelera el proceso de envejecimiento, no solo de nuestra piel, también de las articulaciones y los cartílagos.

Esa es una de las razones por las que esta sustancia se ha convertido en un producto más que notable para la medicina estética. Se emplea en un amplio espectro de tratamientos enfocados a terapias regenerativas.

¿Qué es el ácido hialurónico?

El ácido hialurónico es un polisacárido presente de forma natural en nuestro organismo. Contribuye a la hidratación de la piel con una capacidad de absorción de hasta mil veces su propio peso en agua. El ácido orgánico se obtiene normalmente por cultivo de bacterias mediante un proceso de síntesis. Cuando el compuesto llega a la piel se mezcla con el ácido hialurónico natural y produce más cantidad de esta sustancia. Esto favorece la producción de colágeno.

El producto suele comercializarse en forma de inyectables, que se administran en la zona a tratar. En la medicina estética se suele administrar de dos formas diferentes:

- Reticulado: es un gel denso que se mantiene estable hasta los 9 meses.

- No reticulado: en forma líquida, presenta una estabilidad menor que la anterior, de aproximadamente 3 meses.

Diversos usos

El ácido hialurónico engloba dos grandes conjuntos de usos: el primero basado en cosmética, el segundo para tratar otro tipo de patologías médicas.

Usos en cosmética del ácido hialurónico

La función principal es mantener la piel hidratada, tanto en las capas superficiales como profundas de la epidermis. Esto se traduce en una piel más tersa y con mayor grosor y volumen. La aplicación de este ácido previene, trata y evita la aparición de las arrugas.

A continuación, destacamos los siguientes usos en cosmética:

- La sustancia es capaz de rellenar pequeñas cicatrices.

- Es útil como relleno para las arrugas de los labios. A estos les proporciona volumen.

- Es capaz de perfilar algunos rasgos de la cara, como los pómulos y el mentón.

- Mejora notablemente las arrugas de edad y de expresión.

- En general suaviza los pliegues y surcos de la piel.

- Sirve como sustituto de la toxina botulínica.

- Las personas de edad avanzada pueden obtener buenos resultados para los surcos nasogenianos, comisuras, el entrecejo, las patas de gallo y las arrugas de la frente.

Usos médicos del ácido hialurónico

El campo de actuación de la sustancia orgánica va más allá del uso cosmético, para adentrarse en tratamientos de diversas patologías médicas.

Destacamos las siguientes:

- Logra reducir los síntomas de enfermedades degenerativas como la artrosis. En algunos casos, el ácido logra regenerar parte del cartílago dañado.

- Las lesiones articulares se curan más rápidamente administrando el ácido hialurónico.

- Adaptado a la odontología el compuesto ayuda a la cicatrización y regeneración de la mucosa y las encías.

Propiedades cosméticas

En cosmética, el ácido hialurónico se ha convertido en uno de los mejores remedios para el cuidado de nuestra piel. Desempeña un papel importante en la amortiguación y lubricación del cuerpo y es ideal para evitar el envejecimiento prematuro, gracias a su capacidad para aportar agua a los tejidos del organismo.

Una piel suave y tersa es uno de los grandes potenciales que toda mujer busca. A continuación, vamos a describir 7 propiedades increíbles del ácido hialurónico en el campo de la cosmética.

1. Rejuvenece la piel

Sabemos que no es sencillo combatir los signos de la edad. Sin embargo, está demostrado que el ácido hialurónico atenúa las arrugas y las marcas del envejecimiento, con resultados bastante satisfactorios.

2. Produce colágeno y elastina

El ácido hialurónico tiene la propiedad de estimular la producción de elastina y colágeno. Por tanto, permite recuperar el volumen facial perdido, ganar tonicidad, firmeza y recuperar la elasticidad de nuestra piel.

3. Hidratación eficaz

Las propiedades hidratantes del ácido están ampliamente demostradas, la sustancia retiene el agua, tanto en la dermis como la epidermis. Podemos decir que es la sustancia con mayor potencial hidratante, apta para regenerar nuestra piel por dentro y por fuera.

4. Piel más tersa

Cuando pasan los años nuestra piel pierde firmeza y presenta flacidez, el ácido hialurónico mantiene la piel tersa regenerando parte de nuestros tejidos. La ciencia lo confirma, son cada vez más estudios los que avalan que administrar esta sustancia mantiene la piel flexible y saludable.

5. Disminuye las arrugas

El compuesto es capaz de rellenar las arrugas y disminuir notablemente los surcos. La sustancia trabaja desde dentro, creando una barrera subcutánea que es capaz de tensar las capas interiores de la piel.

6. Piel suave durante más tiempo

El activo se caracteriza por ser un potente hidratante que reafirma nuestra piel y le aporta el grado de humectación necesaria. En definitiva, aporta al rostro suavidad y una textura más radiante.

7. Labios voluminosos

Muchas mujeres quieren mejorar la forma de los labios. Pues bien, el ácido hialurónico resulta ser un elemento usado en excelentes tratamientos para mejorar estéticamente nuestros labios. El relleno de los labios a partir del activo tiene la bondad de ser bien tolerado por nuestro organismo.

Como conclusión, hay que añadir que el ácido hialurónico comenzó a utilizarse en los años 1990 para tratamientos cosméticos enfocados a corregir las arrugas de expresión y de la edad. Desde ese momento, el punto fuerte del activo es que actúa en el interior de nuestra piel, ya sea mediante inyectables o por aplicación tópica. De esta manera, el ácido permite regenerar el volumen facial perdido y aportar a nuestra epidermis una hidratación profunda. Por tanto, el ácido hialurónico realmente constituye una malla de protección subcutánea.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here