Gozar de una buena salud mental es sinónimo de calidad de vida. Sin embargo, resulta demasiado sencillo cometer ciertos errores que provocan que nuestra salud mental se resienta con demasiada facilidad. A continuación, recopilamos los hábitos que provocan este perjuicio y damos los consejos más eficientes para recuperar la estabilidad emocional.

Cambia tu estilo de vida

Aunque no lo parezca, es muy habitual que las personas con algún problema de salud mental, como la depresión o la ansiedad, se hayan creado una rutina de la que les parece imposible salir. Para comprobar si tú también eres una de estas personas, préstale atención a los siguientes hábitos que deberías evitar para comenzar a mejorar.

¿Desayunas?

Quizá no le des la importancia que se merece a la comida más recomendable del día. No hacerlo supone que tu cuerpo tenga que buscar la energía en tus reservas, provocando así un bajón físico y mental que te afectará durante toda la jornada. Apostando por un desayuno equilibrado y sano lograrías evitar este problema.

¿Puedes dormir ocho horas?

La ansiedad, el estrés y situaciones similares están destinadas a provocar insomnio. Sin embargo, resulta imprescindible que duermas ocho horas diarias para que tu cerebro pueda reiniciarse correctamente al día siguiente. Es cierto que las preocupaciones pueden alterar tu tranquilidad. En este caso, pide ayuda profesional, consulta alguna técnica de relajación o pon en marcha cualquier tipo de actividad que te lleve a relajar tu mente de forma efectiva.

¿Haces algún tipo de ejercicio físico?

Según un reciente estudio, las personas que llevan una vida sedentaria tienen un 17 % más de probabilidades de fallecer de forma prematura. No se trata de llevar a cabo un entrenamiento demasiado duro. Es suficiente con caminar una hora al día, con practicar yoga, con nadar media hora o con montar en bicicleta. Moviéndote lograrás generar endorfinas y sentirte más activo y feliz.

En caso de no tener tiempo material para practicar deporte, ve andando al trabajo, sube escaleras, intenta dar un paseo al llegar a casa o aprovecha mejor los fines de semana para poner tu cuerpo a punto.

¿Fumas?

Quizá no encuentres dónde está el punto de conexión entre el tabaquismo y la salud mental, pero es más importante de lo que piensas. En cada cigarrillo hay más de 3000 sustancias tóxicas entre las que destacan el amoníaco y el alquitrán. La ingesta continua de las mismas provoca un daño permanente en tu aparato respiratorio y también un empobrecimiento de tu salud física y mental.

De hecho, la nicotina es, para muchos, casi un ansiolítico, por lo que sería recomendable dejar el tabaco para poder controlar tu ansiedad de una forma más saludable. Progresivamente lograrás mejorar el funcionamiento de tu organismo y tu salud mental.

¿Cuántas horas pasas diariamente mirando tu teléfono móvil?

Parece una obligación el tener que vivir continuamente conectados al teléfono móvil. Compruebas una y otra vez lo que cuelgan tus amigos en sus perfiles en las redes sociales y vives tu vida a través de la pantalla de tu dispositivo electrónico. Si notas que tienes la necesidad imperiosa de comprobar la antedicha información de manera compulsiva, es posible que padezcas depresión o ansiedad.

Sería conveniente que comenzases a vivir la vida fuera de tu casa y que conocieras a gente nueva. Con la inestimable ayuda de un buen seguro médico podrás dejar de consultar el móvil continuamente y comenzar a dejar atrás las alteraciones de tu salud mental.

¿Eres una persona emocional?

¿Te dejas llevar por la desesperación cuando tienes que afrontar un nuevo reto? ¿Todo te resulta casi imposible de llevar a cabo? ¿Sueles tener sentimientos de rabia o de odio? Si bien es positivo expresar tus emociones, no lo es tanto que dominen tu vida. No olvides que una emoción es algo tan personal que no siempre se ajusta a la realidad. Intenta equilibrar estos sentimientos con tu parte racional para tener una visión más acertada de la realidad.

¿Crees que el mundo gira a tu alrededor?

En ocasiones, resulta muy habitual el culparse por todo lo negativo que sucede en el trabajo o en la familia. Esta sensación nos hace olvidarnos de que cada persona reacciona de forma distinta ante una situación y que no somos culpables de nada salvo de nuestros propios actos. Pensando así, resulta más fácil no dejarse llevar por la depresión y tener una vida mucho más feliz.

¿Siempre piensas mal de todo y de todos?

La mejor manera de aumentar la negatividad en tu vida es atraerla gracias a tus pensamientos. Sería adecuado no caer en el error de considerar que todo el mundo es malo o que todo lo que haces no sirve para nada. Intenta ser más objetivo, consulta tu opinión con amigos, relaciónate con otras personas y no tardarás en entender que tus pensamientos quizá no sean tan reales.

¿Te resulta difícil mantener el equilibrio mental?

El primer síntoma de una alteración en la salud mental es el dar bandazos bruscos que te llevan del optimismo al pesimismo y de la felicidad a la rabia. Es importante mantenerse siempre en el punto medio, valorando los aspectos positivos y los negativos de cada acción. Una vez más, debes ser objetivo para no caer en la ansiedad o en la depresión.

Otros consejos eficaces

Sería interesante que tuvieras siempre un plan B para evitar que cualquier alteración de tu estabilidad se convierta en una tragedia. ¿Temes no tener dinero para el futuro? Intenta ahorrar un poco cada mes. ¿No sabes cómo va a reaccionar una persona a lo que le vas a proponer? Espera a que llegue el momento y no pierdas tu tiempo elucubrando.

En definitiva, se trata de no dejarse nunca llevar exclusivamente por lo que piensas, sino también por la realidad. Solo en el equilibrio entre ambas partes conseguirás el éxito y proteger tu salud mental de manera más efectiva. Aunque no debemos obviar que siempre debes contar con apoyo profesional para que te sea más sencillo el proceso de recuperar tu calidad de vida.

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