Introducción

No necesitamos machacarnos el cuerpo en el gimnasio todos los días para obtener los beneficios de hacer ejercicio. Con una planificación simple, disciplina y la motivación de llevar un estilo de vida más saludable, podemos añadir períodos de ejercicio a nuestra agenda apretada.

Beneficios para la salud al realizar ejercicio

No tiene que pasar mucho tiempo para que se den algunos de estos beneficios que sentiremos una vez empecemos con la rutina de actividad física.

Eleva el estado de ánimo

Cuando estamos físicamente activos, estimulamos las sustancias químicas del cerebro que nos hacen sentir mejor y nos elevan el ánimo. Algunos expertos dicen que el ejercicio de cualquier intensidad, como una caminata, hacer bicicleta estática o máquinas en el gimnasio, puede ser fundamental para prevenir la depresión futura.

También, potencia las funciones cognitivas. La clave está en que el ejercicio ayuda a secretar las llamadas endorfinas (hormonas que se encargan de producir placer y bienestar).

Controla nuestro peso

Cualquier persona que experimente problemas con el peso, ya sea que acumule kilos de más, que tenga excesiva pérdida o dificultades para mantenerse en un rango saludable, puede beneficiarse del ejercicio diario regular sumado a una dieta saludable.

Cuando hacemos ejercicio vigorosamente, quemamos aún más calorías que cuando caminamos por la oficina. Y quemar calorías hace que conseguir nuestra meta de peso deseada sea más fácil de alcanzar. Debemos recordar que el ejercicio también aumenta el metabolismo, el “motor” de nuestro cuerpo para quemar energía estando en reposo y para construir masa muscular.

¿Músculos tonificados? El ejercicio habitual ayuda con ese objetivo

El ejercicio diario será de gran ayuda para tonificar los músculos y eliminar la grasa corporal. No tenemos por qué terminar viéndonos como fisicoculturistas, pero sí podemos obtener un buen resultado gracias al ejercicio intenso y dirigido.

Podemos deshacernos de la flacidez del vientre y de los colgajos de piel sueltos después de la pérdida de peso, del embarazo o de una dieta yo-yo trabajando diferentes grupos musculares con ejercicios específicos. Algunos destacados podrían ser saltar a la comba, hacer pesas de manos o pesas para la parte superior de los brazos, así como trabajar abdominales para la grasa del vientre.

¿Noches de insomnio? El ejercicio puede promover un sueño reparador

El buen cansancio que sentimos después de realizar actividad física intensa hace más por nosotros de lo que esperamos. Cuando nos esforzamos por hacer algún tipo de actividad todos los días, conciliamos el sueño más fácilmente, experimentamos un descanso más profundo (lo que ayuda al cuerpo a repararse) y es menos probable que nos despertemos durante la noche.

El ejercicio previene afecciones de salud, incluida la enfermedad cardiovascular

No hay ningún secreto en el hecho de que el ejercicio habitual es bueno para la salud. Sin embargo, existen muchas condiciones médicas y patológicas que el ejercicio puede prevenir. Por ejemplo, el ejercicio ayuda a que el corazón libere lipoproteínas de alta densidad (HDL), el tipo de colesterol “bueno”, al tiempo que reduce los triglicéridos (que son nocivos si están en exceso).

No solo es útil para prevenir enfermedades cardiovasculares. También se ha demostrado que el ejercicio es una poderosa herramienta de prevención para enfermedades como el accidente cerebrovascular, la diabetes tipo 2, varios tipos de cáncer (cervical, de mama, incluso de piel, cuando se combina con la ingesta de cafeína), depresión, artritis y el daño resultante de traumatismos.

Obtendremos un impulso de energía

¿Cómo puede el ejercicio aumentar la energía? Sencillo. Durante la realización de ejercicio intenso, el oxígeno llega a los tejidos y órganos. Esto ayuda al corazón a trabajar de manera más eficiente, así como a los pulmones. Un corazón y unos pulmones más eficientes se traducen en más energía al llevar más nutrientes a los tejidos de forma efectiva. Por lo tanto, combatir la fatiga mientras aumentamos energía con ejercicio diario y regular es posible.

Mejora el plano sexual

Este beneficio para la salud despierta el interés de muchas personas para comenzar a realizar actividad física de forma regular. Con una rutina de ejercicio continuada como caminatas rápidas diarias, un entrenamiento en casa tipo HIIT, trotar, practicar deportes, nadar, entre otras, tendremos más energía, estaremos más tonificados y en forma, y ​​veremos resultados importantes en nuestra apariencia física.

Por otro lado, también hace hincapié en la libido sexual, al poner en marcha una serie de hormonas muy importantes. Así, el ejercicio puede ayudar a las mujeres a sentirse más excitadas sexualmente y a que los hombres puedan experimentar menos problemas con la disfunción eréctil.

Alivia el estrés y ayuda a mejorar la memoria

¿Estamos lidiando con un trabajo muy intenso o con más estrés en el trabajo, en la escuela o en casa? El ejercicio puede ser una forma saludable de lidiar con eso. También se ha demostrado que el ejercicio regular mejora la memoria y las funciones de aprendizaje, las cuales se ven afectadas por el estrés crónico.

El llamado cortisol, una hormona que se produce en periodos estresantes, se nivela gracias a la realización de actividad física. Esta hormona suele estar relacionada con otras enfermedades (como la depresión). Los científicos también han descubierto que el ejercicio previene la demencia y el deterioro cognitivo en adultos mayores.

El ejercicio, especialmente el aeróbico, ayuda a prevenir o retrasar el envejecimiento

Sí, también es posible evitar los efectos del envejecimiento. La mejora se produce a medida que realizar actividad aeróbica hace que las células desarrollen más proteínas necesarias para las mitocondrias (productoras de energía) y los ribosomas (que construyen proteínas).

Conclusión: mantenerse activo puede ayudar en todos los sentidos

Hemos visto algunos de los efectos del ejercicio habitual. Realmente, retrasar el envejecimiento, mejorar la calidad de vida, disminuir los dolores crónicos, mantener el peso corporal, prevenir enfermedades y otros beneficios son posibles, siempre y cuando nos lo propongamos.

A veces, es difícil empezar una rutina, pero con un poco de motivación se pueden hacer grandes cambios en nuestros hábitos. Realmente, es fácil añadir un poco de ejercicio a nuestro día. Al subir las escaleras en lugar de coger el ascensor o caminar durante el descanso, ya comienza el cambio.

El ejercicio es una poderosa medicina. No se necesitan grandes dosis para obtener sus beneficios, pero sí que es indispensable en un estilo de vida saludable.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here